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Bruselas rebaja cinco décimas hasta el 2,2% sus previsiones de crecimiento para España

La Comisión afirma que la economía española será la que sufra el mayor ajuste de entre las grandes de la UE

Tal y como ya adelantó el vicepresidente económico español, Pedro Solbes, el pasado viernes, la Comisión ha hecho públicas también hoy su revisión de las previsiones de crecimiento para España ante el calado de la crisis inmobiliaria.

Así, Bruselas afirma que la economía española será la que sufra el mayor ajuste de entre las grandes de la UE, pues su crecimiento pasará del 3,8% en 2007 al 2,2% (tras un recorte de cinco décimas respecto de la última previsión) para acabar creciendo un 1,8% en 2009.

Según ha publicado hoy la Comisión, mientras la previsión para 2008 casi coincide con la del Gobierno español, que Solbes fijó en el 2,3% el viernes, el cálculo del Ejecutivo comunitario para 2009 sí difiere más del dato del Ministerio español, también en el 2,3%, y se sitúa más en línea con el resto de instituciones internacionales como consecuencia de la persistencia de las turbulencias financieras, la desaceleración en EE UU y la subida de las materias primas.

En este sentido, el Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó recientemente su previsión de crecimiento para Espara hasta el 1,8% este año y el 1,7% en 2009.

Para el conjunto de la Unión Europea, la Comisión espera que la eurozona crezca este año el 1,7%, una décima menos de lo calculado en febrero, y la actividad se desacelerará aún más en 2009, hasta el 1,5%. Por su parte, los Veintisiete crecerán una media del 2% este año -la misma tasa avanzada en febrero-, y el 1,8%, el próximo.

Estas cifras suponen una desaceleración significativa, de ocho décimas en ambos casos, respecto al crecimiento registrado en 2007. No obstante, el Ejecutivo de la UE insiste en que la economía europea está sorteando la crisis con relativa comodidad, gracias a sus sólidos cimientos, y destaca que creará 3 millones de empleos entre 2008 y 2009.

La Comisión recalca su preocupación por el repunte de la inflación,

que atribuye al encarecimiento del crudo y los alimentos, pero

augura una moderación significativa el año próximo, cuando el

IPC Armonizado bajará al 2,2% en la eurozona y al 2,4% en la UE.

Incertidumbre y pérdidas hasta los primeros meses de 2009

Respecto a la crisis financiera, la Comisión asume que la incertumbre sobre el alcance y el tamaño de las pérdidas se mantendrá hasta final de este año y se irá desvaneciendo progresivamente durante los primeros meses de 2009.

La desaceleración en Europa se hará notar, según las expectativas de Bruselas, en la inversión -que se irá debilitando por el enfriamento inmobiliario- y el consumo privado -que reflejará el menor dinamismo del empleo y de los salarios y la pérdida de confianza-.

A pesar del menor aumento del empleo -que pasará de crecer el 1,6% al 0,9% en la eurozona y del 1,7% al 0,8% en la UE-, la tasa de paro continuará reduciéndose, hasta el 7,2% de la población activa en los países de la moneda única y el 6,8% en los Veintisiete.

Para 2009, el Ejecutivo comunitario espera cierta estabilización del desempleo, que se situaría en el 7,3% en la zona euro y el 6,8% en la Unión.

La Comisión pide a los países que mantengan la disciplina fiscal, pero augura cierto aumento del déficit público este año, hasta el 1% del PIB de media en el área del euro y el 1,2% en la UE, por la menor actividad y los recortes fiscales en algunos países.

Bruselas incide en que estas previsiones están sujetas a riesgos, vinculados al ajuste en los mercados financieros y su efecto en la economía real, pero también a la inflación.

Trichet insiste en que la principal preocupación del BCE es atajar la inflación

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, ha reiterado hoy que el principal mandato de la institución es mantener ancladas las expectativas de inflación, y que el Consejo de Gobierno está manteniendo la política monetaria adecuada para lograr este objetivo.

En un discurso en Viena en el Banco Central de Austria (Österreihische Nationalbank), Trichet ha señalado que es "crucial" que el Consejo de Gobierno del BCE "fije la política monetaria apropiada para no tener otra consideración que la consecución de la estabilidad de precios a medio plazo".

El presidente del BCE se ha referido también a las turbulencias financieras y ha recalcado que una de sus principales causas es "la ausencia de transparencia" en los mercados.

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