Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Irak se cobra ya la vida de 4.000 soldados americanos

El vicepresidente Dick Cheney reconoce que la cifra "puede tener un impacto psicológico, pero se trata de una de esas tragedias que pueden producirse en nuestro mundo"

Cinco años después de la invasión estadounidense de Irak, la cifra de soldados estadounidenses muertos en el país ha llegado a 4.000. Pese a la trágica cifra, el vicepresidente de EE UU, es un dato que "puede tener un impacto psicológico, pero es una de esas tragedias que se producen en el mundo". George W. Bush ha reaccionado con "tristeza" al conocer la información, revelada por la agencia AFP en base a un grupo humanitario independiente.

"Cuatro soldados [estadounidenses] de la división multinacional de Bagdad murieron el domingo sobre las 22.00 (19.00 GMT) en un ataque terrorista, ha informado el mando militar estadounidense. Con estos cuatro fallecidos, la cifra de soldados muertos llega a los 4.000, según las cifras del grupo humanitario I-casualties que reproduce la agencia AFP. No obstante, son cifras que avala el Gobierno estadounidense, dado que tanto la Casa Blanca como el vicepresidente Dick Cheney han opinado al respecto.

La cifra se alcanza cuando se cumplen casi exactamente cinco años -se cumplieron el día 20- del comienzo de la invasión estadounidense de Irak, con la excusa de las armas de destrucción masiva que nunca se encontraron. Según las cifras publicadas, el 97% de los soldados estadounidenses muertos fallecieron con posterioridad al 1 de mayo de 2003, cuando el presidente George W. Bush, a bordo de un portaaviones americano sobre aguas del golfo anunció el final de las "operaciones militares mayores" en Irak, frente a una pancarta que rezaba: "Misión cumplida".

"Lamentamos toda víctima, toda pérdida. Esto podría tener un impacto psicológico sobre la gente, pero se trata de una de esas tragedias que se pueden producir en nuestro mundo", ha comentado Cheney al ser informado de la cifra. Era la primera reacción de un responsable de la Administración Bush, precisamente uno de los máximos defensores de la invasión. Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, ha informado de que Bush ha conocido con "tristeza" la trágica cifra y que asume la responsabilidad por las decisiones que ha tomado en estos años.

Poco antes, el portavoz del ejército estadounidense en Irak, el contra-almirante Gregory Smith ha declarado que cada muerte de un soldado "es lamentada por los jefes militares, por sus familias y por sus amigos, en casa y en el teatro iraquí".

Además de los 4.000 soldados estadounidenses, otros 308 soldados de otros países (175 británicos) han perdido la vida en Irak desde la invasión, según I-casualties. Además, 29.314 soldados americanos han resultado heridos. Un 40% de los soldados fallecidos han sido víctimas de atentados. El año más trágico para el ejército americano fue 2007, con 901 soldados muertos. Noviembre de 2004, cuando se produjo la ofensiva contra el bastión suní de Faluya, fue el mes más sangriento, con 137 víctimas mortales.

Actualmente, EE UU mantiene a 158.000 soldados en Irak, aunque esté previsto el regreso a casa de 30.000 de aquí a julio.