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El Gobierno británico niega haber vetado una oferta de compra por el Nothern Rock

Lloyds solicitó un crédito de 30.000 millones al Banco de Inglaterra para hacerse con la entidad en crisis

El Ministerio de Finanzas del Reino Unido, dirigido por Alistair Darling, ha asegurado que no ha vetado una posible oferta de compra por parte de Lloyds TSB sobre el Northern Rock, tal y como apuntó el Gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, a principios de semana. Según el Ejecutivo británico, el interés de Lloyds no fue "tan sustantivo como para requerir el apoyo del Gobierno".

No obstante, el Ministerio de Finanzas sí ha reconocido que a principios de septiembre "hubo una petición de información en general de si el Banco de Inglaterra podría facilitar hasta 30.000 millones de libras a tipos sin recargos por dos años, del mismo modo que lo hacen los bancos de inversión", aunque no han llegado a aclarar cual fue su respuesta a la quinta entidad bancaria del país. Según King, la decisión final de no autorizar dicho préstamo fue tomado por el propio Darling.

El mes pasado, el Banco de Inglaterra rechazó conceder este préstamo para la adquisición de la entidad con sede en Newcastle. La dirección de Northern Rock afirmó entonces que las negociaciones con una entidad dispuesta a comprar el banco se rompieron por la negativa de la institución a ofrecer financiación para la adquisición.

Pero según las propias palabras de King, fue el propio Darling quien tomó la decisión final de no financiar esta oferta, aunque el Banco de Inglaterra había reconocido que, dadas las circunstancias, sería inadecuado que un banco central financiara una oferta de una entidad sobre otra, porque contradice a la normativa existente.

King admitió además la existencia de errores durante el manejo de la crisis de la entidad británica, y solicitó cambios en la legislación que condujo al colapso al banco.

"Hay muchas cosas que deberíamos haber hecho de manera diferente", aseguró King, aludiendo a la reacción del Banco cuando se produjo la crisis de Northern Rock.

La entidad británica se encuentra en problemas desde que el pasado 14 de septiembre admitiera haber recibido un préstamo de urgencia del Banco de Inglaterra para hacer frente a sus problemas de liquidez lo que provocó que los clientes del banco acudieran en masa a las oficinas de la entidad para retirar sus ahorros.