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La OCDE eleva tres décimas su previsión de crecimiento para España en 2005, hasta el 3%

El aumento del consumo doméstico animará el desarrollo en España, pero las exportaciones seguirán lastrando el crecimiento. El IPC subirá un 3,1%

La OCDE prevé que la economía española crezca un 3% en 2005, tres décimas más de lo que había indicado en su anterior previsión de octubre de 2004, y un 3,2% en 2006, y así lo recoge su informe trimestral. Señala además el mal comportamiento de la zona euro, dice que este año crecerá sólo un 1,2%, y pide por ello al BCE que rebaje aún más los tipos, para animar la demanda.

La organización explica que la progresión de la actividad económica en nuestro país se basará fundamentalmente en un aumento del consumo doméstico, que se abastecerá principalmente a través de las importaciones. Esta evolución provocará que las exportaciones netas continúen siendo un lastre para la progresión de la actividad económica.

El Índice de Precios de Consumo subirá, según esas estimaciones, un 3,1% en 2005, y bajará al 2,6% en 2006. La organización prevé además que los precios se moderen el próximo año tras mitigarse los efectos del aumento de los precios del petróleo de los últimos meses.

Mucho mejor que los grandes de la UE

Recuerda además que en 2004 la economía española se aceleró al 2,7%, frente al 1,8% de media de la zona euro, señala que la economía española se comporta progresivamente de manera diferente al resto de la eurozona, ya que sus previsiones de crecimiento para ésta son del 1,2% para 2005 y del 2% para 2006. La causa es, sobre todo, el mal comportamiento de tres países con gran peso sobre el dato medio: Alemania, Italia y Francia.

El organismo pide por ello al Banco Central Europeo una reducción aún mayor de los tipos de interés, fijos desde hace casi dos años en el 2%, para estimular la demanda interna en esos grandes países de la zona.

Fiscalidad más rigurosa en España

Sobre la política económica del Gobierno español, la OCDE afirma que "a pesar de que la postura fiscal actual es apropiada", sería conveniente que adoptara a medio plazo una "política fiscal más rigurosa", que posibilite una reducción de las presiones de la demanda doméstica y que prepare la situación de cara al envejecimiento de la población. Señala también que el Ejecutivo español debe plantearse ya el inicio de más reformas en las pensiones.

Pese a estos deseos, la organización cree que la postura del Gobierno español será "acomodaticia" en los próximos dos años, y que eso favorecerá el superávit presupuestario en 2005. Hoy precisamente se ha conocido que el Estado registró en los cuatro primeros meses del año un superávit de 12.417 millones de euros, el 1,46% del PIB.

Otro de los caballos de batalla de la economía española, la competitividad, ha sido objeto de comentario por parte de la OCDE, que señala que el Gobierno debería adoptar ciertas medidas para frenar el deterioro de la competitividad en España. Entre ellas cita un esfuerzo mayor para mejorar el crecimiento de la productividad y una reforma del sistema de negociación salarial.