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Hacienda "suavizará" los incentivos fiscales en los planes de pensiones

Para que la contratación de estos productos esté en función de su rentabilidad o de las necesidades del contratante

El secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Miguel Angel Fernández Ordóñez, apostó hoy por eliminar gradualmente o "suavizar" los incentivos fiscales a los planes de pensiones y otras deducciones en productos de ahorro y previsión para no condicionar la elección de uno u otro instrumento por parte del ahorrador. Con esta medida, Hacienda tratará de atajar la "irracionalidad económica" que supone elegir unos u otros activos por motivos fiscales y no por razones de rentabilidad.

"Parece evidente, porque si no fuera así tendríamos una asignación ineficiente de los recursos, que irían asignados por el incentivo fiscal y no realmente por la rentabilidad financiera o por la adecuación a los deseos de cada uno de los partícipes", explicó durante la inauguración de unas jornadas de seguros organizadas por Winterthur.

Fernández Ordóñez indicó que los futuros cambios responden también a razones de "justicia", porque los beneficios tributarios están siendo utilizados "fundalmentalmente" por las rentas más altas, frente al menor uso de las rentas inferiores. Matizó que "queda tiempo" aún para estudiar los posibles cambios fiscales porque el Gobierno no presentará su reforma tributaria hasta dentro de un año, pero consideró "evidente" que en el futuro se irá, "sino a la desaparición de forma radical", sí hacia la "suavización" de los incentivos. "Que no sea el dirigismo del Gobierno el que diga que producto tiene que contratar", agregó.

En opinión del secretario de Estado, lo que corresponde hacer ahora "agudizar el ingenio" para "ver cómo podemos tocar otras teclas del marco regulador" y ver cómo se pueden "retirar obstáculos" para lograr "estimular toda la previsión social complementaria". Para Fernández Ordóñez, es necesario impulsar tanto los productos de previsión complementaria contratados por el individuo como la previsión colectiva, "en el marco de la negociación social colectiva" en las empresa. Sin embargo, el responsable de Hacienda valoró que el número de suscriptores de productos de previsión y aportaciones haya mostrado una favorable evolución en los últimos años. Según sus cifras, el número de declarantes pasó desde casi 1,48 millones a 2,8 millones entre 1996 y 2002, mientras que las aportaciones se elevaron desde 1.819 millones a más de 4.900 millones de euros.

Instrumento para pagar menos impuestos

España es uno de los países que más impulsa la fiscalidad favorable de los planes de pensiones. Un producto cuyas ventajas fiscales son, además, las más atractivas entre los diversos productos de ahorro. El partícipe puede reducir, si tiene menos de 53 años, su base imponible del IRPF en 8.000 euros anuales, cifra que a los 53 años se sitúa en los 9.250. Cada año de edad adicional del partícipe, el importe deducible aumenta a un ritmo de 1.250 euros, llegando a los 18.000 euros para los inversores con 60 años de edad y a los 24.250 euros para los que tengan 65 años o más de edad.

El dinero de un plan es indisponible, es decir, no se puede retirar. Lo único que se puede hacer es trasladar de una gestora a otra o de un plan a otro, pero sin liquidar la inversión. Los supuestos de retirada del dinero son la edad de jubilación o algunos casos especiales como el paro de larga duración o la incapacidad por enfermedad. A la hora de disponer del dinero, el inversor puede optar entre retirarlo de golpe (siempre que hayan transcurrido dos años y un día por lo menos desde el día de la primera aportación), en cuyo caso el 40% está exento fiscalmente y el 60% se añade a la Base Imponible del IRPF. En caso de que se desee percibir el dinero en forma periódica, la totalidad de los ingresos que perciba el inversor se integra en la Base Imponible del IRPF como un ingreso ordinario normal.