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Reportaje:

2012, un año de transición

Los analistas creen que los riesgos derivados de la crisis europea y la geopolítica debilitarán los precios

"¿Preocupado por la deuda soberana? Mantente en oro. ¿Cree que el pesimismo económico es excesivo? Apuesta por el petróleo y el maíz. ¿Desesperado por reducir posiciones en materias primas? Vende trigo. ¿Necesitas diversificación? Lo tuyo es la soja". Es el menú que ofrecen los estrategas de Bank of America Merrill Lynch en sus perspectivas de materias primas para 2012. Y eso porque creen que aunque este ejercicio se saldará con menores precios de media en las materias primas en la primera mitad del año, debido a los riesgos asociados a tensiones geopolíticas, como las de Irán, y el impacto sobre el crecimiento mundial de la crisis de deuda europea, la economía puede sorprender al alza en la segunda mitad del ejercicio.

Una tesis que comparte Barclays Capital. "Pese a las menores presiones de los fundamentales, especialmente gracias a un suave invierno, el desacople entre oferta y demanda no debería descartarse para todo 2012; solo que esta vez puede ser la demanda la que siente las bases para las sorpresas", subraya Amrita Sen, analista de la firma.

El director de Estudios de Repsol, Antonio Merino, recuerda que los fundamentos de oferta y demanda justificarían un mantenimiento de los precios actuales "pero los fundamentos no son toda la explicación", ya que las materias primas se han convertido en un activo de inversión muy condicionado por otras políticas, como los bajos tipos de interés, la debilidad del dólar o las medidas de relajación cuantitativa, explica.

El caso más evidente es el del oro, el único producto de inversión que ha cerrado con ganancias año tras año en la última década y cuya evolución es inversamente proporcional a la cotización del dólar. Con la fuerte demanda de los países emergentes, los expertos de Bank of America (BofA) ven recorrido al alza en el metal precioso en 2012, tanto que mantienen un precio objetivo para los próximos 12 meses de 2.000 dólares por onza, frente a la cotización de 1.630 dólares del pasado viernes. En Morgan Stanley también esperan una recuperación de la cotización de la plata, que ahora cotiza a 29,5 dólares la onza, aunque subrayan que es un mercado mucho más volátil que el del oro.

En cambio, en el caso del petróleo, los analistas de BofA prevén pocas variaciones en este ejercicio, antes de que las tensiones "estructurales" entre oferta y demanda vuelvan a aflorar de la mano de la recuperación económica mundial. El barril de Brent pasará de costar, de media, 108 dólares en 2012 a 118 dólares el siguiente ejercicio. Su última cotización rondaba los 110 dólares.

Lo mismo sucede con las previsiones sobre buena parte de los metales, muy ligados a la producción industrial y al ciclo económico. Hussein Allidina, de Morgan Stanley, prevé una menor demanda de zinc, plomo, platino y níquel y, por tanto, una caída de precios para este ejercicio. Solo muestran cierta confianza en la recuperación de los precios del aluminio, dado que "los precios se sitúan por debajo de su coste marginal y que muchos productores están reduciendo capacidad". El metal cotizaba el viernes en torno a los 2.100 dólares.

La escasez de lluvias de los últimos meses, tanto en el hemisferio norte como en el sur, anticipa tensiones de precios en los próximos meses en los productos agrícolas, especialmente la soja y el maíz. A finales de diciembre, los precios de este último subían un 7,5%, impulsados además por la creciente producción de etanol en Estados Unidos. El trigo también ha registrado en el último mes un aumento de precios del 9,6% y la soja del 5,9%. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de enero de 2012