Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:ALMUERZO CON... CRISTINA DEL VALLE

"De niña creía que ser mujer era malo y peligroso"

Si hubiera que definirla con un adjetivo, en contra de la norma periodística, sería fuerte. Pero ella preferiría "coherente". "Es mi obsesión", se excusa ampliando la sonrisa. Así se lo enseñó su madre, su "modelo de mujer", que con 75 años está empezando su tercera carrera, Psicología, y que hace años, después de abandonar a un esposo maltratador, convirtió su casa en un lugar de acogida para mujeres que huían de la misma situación. "Si hay algo que tengo en mente cada día, gracias a ella, es que lo que hago debe ser el reflejo de lo que pienso y siento", argumenta. Quizá por eso, Cristina del Valle (Oviedo, 1960), dejó su grupo, Amistades Peligrosas "en el punto más álgido" para dedicarse a dar voz a las mujeres. Fue y es cantante y "feminista", pero sobre todo, desde hace 15 años, es presidenta de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género. Y con ellas está estos días en El Cairo para presentar un decálogo de propuestas encaminadas a lograr que la nueva Constitución garantice los derechos de las mujeres, y encontrarse con la sociedad civil. "Queremos mostrarles que nosotras ya hemos pasado por ese proceso y ofrecerles nuestra experiencia como apoyo", señala. La visita servirá también para estrechar lazos con un concierto que las llevará al escenario con artistas egipcios como el grupo Eskenderella.

La cantante quiere romper los estereotipos sobre la mujer árabe

Es menuda y habla sin parar: de los viajes de la Plataforma a Palestina o al Sáhara, de la lucha que deben hacer las egipcias para que no les roben sus derechos, de cómo "hay que romper los estereotipos sobre las mujeres árabes"... Habla tanto que el plato de macarrones se queda helado mientras ella pincha el mismo bocado una y otra vez. El caldo con arroz servirá de cama a un analgésico con el que alivia una garganta agotada. "De niña quería ser un chico porque creía que ser mujer era algo malo y peligroso", explica. "No me resignaba a lo que me rodeaba, necesitaba respuestas y empecé a militar en movimientos sociales y políticos. Siempre preguntándome por qué rechazaba mi feminidad", señala la cantante. Entre las activistas encontró modelos de mujer fuertes, muy parecidas a su madre. Eso le abrió los ojos.

"Las mujeres que trabajan juntas son un elemento clave para la construcción de un modelo que permita conseguir la paz, solucionar los conflictos...", argumenta. De ahí la importancia que Cristina del Valle da a crear redes internacionales de apoyo. "Queremos que las mujeres egipcias sepan que estamos con ellas", explica abandonando definitivamente el plato y agarrando una kunefa de crema de la bandeja de los postres. "Debemos ayudarlas a romper los prejuicios de Occidente. La gente debe saber que no son madres que crían terroristas para que se vayan a poner bombas", exclama. "La mujer árabe no es una mujer tapada, inactiva, que no tiene presencia pública, ni vida social y que no tiene formación, ni política, ni cultura", añade. "Tenemos que romper esos estereotipos que han servido para perpetuar políticas nefastas".

Restaurante Soiree. El Cairo

- Caldo de verduras y arroz.

- Macarrones.

- Ensalada de berenjenas.

- Pollo asado.

- Tortas de pan árabe.

- Surtido de pastelillos egipcios.

- Agua.

Total: 30 euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de enero de 2012

Más información