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La Xunta paga hasta 100 euros por viajero a las aerolíneas de bajo coste

En plena época de recortes, la Xunta de Galicia ha pagado hasta 100 euros por pasajero en acuerdos de patrocinio a las compañías de bajo coste para que operen desde los aeropuertos gallegos. Según los cálculos que maneja el Gobierno, el millón de euros que pagó a Air Nostrum y Vueling el año pasado por volar desde Vigo a Bruselas y Sevilla, respectivamente, supuso un coste por "pasajero transportado" de 102,6 euros.

En el aeropuerto de Alvedro, en A Coruña, la inversión pública fue de 925.100 euros para mantener dos enlaces de esas mismas compañías con Amsterdam y Valencia. Cada viajero que aterrizó o salió del aeródromo coruñés costó al erario público 36,7 euros. Pese a la inversión de casi dos millones de euros, ambas terminales perdieron pasajeros durante 2011, según los datos que ayer facilitó Aena. El tráfico cayó en Vigo un 10,7% y el de A Coruña, un 8%. Ambos rondan el millón de pasajeros. El aeropuerto de Santiago, que también recibió 882.000 euros para subvencionar a las aerolíneas denominadas de bajo coste, incrementó un 13,4% sus viajeros, 2,4 millones el año pasado. Según los cálculos de la Xunta, el precio por viajero es de 6,7 euros. Tras dedicar siete millones de euros en los dos últimos años para comprar enlaces aéreos, una práctica que comenzó con el último Gobierno de Fraga en 2005, el presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha mandado pagar.

"Pagar viajes de ocio"

En las cuentas de 2012 hay una partida de 1,3 millones para dar cobertura a los convenios plurianuales y entretanto su Gobierno negocia con varias empresas bajo un "requisito incuestionable: la eficiencia del gasto". La Consejería de Infraestructuras y la Secretaría de Turismo no descartan firmar nuevos acuerdos y habilitar alguna partida en las cuentas, pero Feijóo ya ha advertido que el dinero público puede servir para captar turistas pero no está para "pagar los fines de semana de ocio".

Alude así el presidente a la filosofía de los convenios anteriores que sufragaban "los pasajeros transportados" de manera independiente a que aterrizasen o despegasen en los aeropuertos gallegos: la Xunta pagaba igual. El debate sobre la continuidad de estas ayudas sigue en medio de una fuerte pugna localista, porque ni los alcaldes populares de Santiago y A Coruña ni el socialista de Vigo aceptan perder fondos de la Xunta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de enero de 2012