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Necrológica:

Helen Frankenthaler, maestra del expresionismo abstracto

Entre el expresionismo abstracto y la pintura de campo de color, Helen Frankenthaler fue una pionera ante un lienzo. Influida por Jason Pollock y Willem de Koo-ning, le quitó gravedad y condensación a la técnica de estos, liderando una pequeña revolución pictórica, de la que beberían otros maestros como Kenneth Noland o Morris Luis. Diluyó la pintura hasta convertirla casi en agua, y la distribuyó directamente sobre el lienzo desnudo. De ese modo, la tela se convirtió en parte del objeto artístico, y no en un mero vehículo para exhibir la pintura. Frankenthaler (Nueva York, 1928) falleció a los 83 años el pasado 27 de diciembre.

"Uno debe saber cómo aprovecharse de los accidentes, cómo reconocerlos, cómo controlarlos, y debe encontrar modos de eliminarlos para que toda la superficie aparezca como nacida a la misma vez", dijo la pintora en 1994. "Seguí a y me dejé influir por Pollock y de Kooning y posteriormente sentí que había más posibilidades para mí más allá del léxico de Pollock. De Kooning hizo formas lineares cerradas y aplicó el pincel. Pollock usó las espátulas y las cuerdas e ignoró los bordes y las esquinas. Yo sentí que podía ampliar el espacio del marco establecido por Pollock. Uno podía ser el discípulo, o satélite, o espejo de Kooning y a la vez podía alejarse de Pollock", había dicho en 1965.

La gravedad e intensidad de los lienzos de Pollock está a océanos de distancia de la ligereza y la desnudez de la obra de Frankenthaler. Su obra más representativa, que se considera para la pintura de campo de color lo mismo que representó Las señoritas de Aviñón para el cubismo, es Montañas y mar, de 1952. En ella se percibe la textura del lienzo, penetrada por los colores acuosos, que manchan casi como una acuarela. A pesar de su abstracción hay en el cuadro cierto tono impresionista, casi al estilo de J. M. W. Turner: las montañas y el mar no están representadas, pero se percibe su figura y su presencia.

La pintora aplicaba la pintura diluida al lienzo sin tratar. A veces distribuía algo de color con apliques de pincel. En Mountains and sea llegó a dibujar sobre la tela, para controlar aquellos accidentes líquidos. Posteriormente, abandonaría los brochazos y los dibujos, para dejar que la pintura se apoderara del lienzo con total libertad. Según lo definió Hilton Kramer en The New York Times en 1981, "era como si el expresionismo abstracto se hubiera puesto a régimen". Su arte es más accesible, menos grave que el de la primera hornada de expresionistas abstractos.

Frankenthaler logró su primera exposición en 1951 y su primera gran retrospectiva nueve años después. Siempre evitó entrar en el campo del feminismo, abrazando su estatus de gran dama pintora. Se casó en 1958 con el también pintor Robert Motherwell, integrante de la primera hornada de expresionistas abstractos. Pasaron parte de su luna de miel en España. Ambos se convirtieron en patronos de la alta sociedad neoyorquina. Recibían a todo tipo de artistas, desde Hedy Lamarr a John Travolta. Se divorciaron en 1971. Ella se volvió a casar con el banquero Stephen M. DuBrul.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de enero de 2012