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ENTIDAD PÚBLICA DE SANEAMIENTO

La falta de liquidez acucia al organismo que financiaba a Emarsa

La Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana (Epsar) ha saltado a las páginas de los periódicos porque es el organismo público que financiaba la Empresa Metropolitana de Aguas Residuales (Emarsa), cuyo saqueo millonario está siendo investigado por un juez y ha dado pie a la creación de una comisión parlamentaria en las Cortes Valencianas. Precisamente el papel jugado por esta entidad de la Generalitat ha enfrentado al PP y a la oposición antes incluso de que la comisión se haya constituido formalmente. De hecho los populares se oponen a que se investiguen los fondos destinados por la Epsar a Emarsa, que registraron un llamativo incremento entre los años 2004 y 2010, precisamente el periodo que se investiga judicialmente.

La Epsar tiene un total de 697 millones de euros en compromisos adquiridos con cargo a próximos ejercicios hasta 2015, según el informe de la Sindicatura de Comptes del año 2010. Adicionalmente, cuenta con otros 67 millones de compromisos adquiridos para 2011 en concepto de financiación de instalaciones de saneamiento y depuración de aguas residuales. Asimismo, la entidad presenta unas pérdidas al cierre del ejercicio 2010 de 24,1 millones, un 35,8% superiores a 2009. Además, las cuentas reflejan que la deuda comercial asciende a 103,4 millones. Esta falta de liquidez se ha visto agravada, según el informe, por la "no concesión de avales" por parte de la Generalitat para obtener financiación bancaria adicional.

De la deuda comercial, 60,9 millones corresponden a operaciones de adquisición de inmovilizado -la más antigua debería haberse pagado en 2009-. El importe restante de 42,4 millones corresponde a operaciones comerciales, con un retraso en el pago de dos meses y medio. La Sindicatura recomienda a la Epsar que adopte medidas para agilizar los pagos a proveedores y acreedores de forma que se cumplan los plazos. Pero la entidad argumenta que la falta de avales ha impedido adquirir la liquidez necesaria para satisfacer dichos compromisos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de diciembre de 2011