Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rusia propone a la ONU sanciones por la represión en Siria

Moscú y Pekín empiezan a ceder a la presión por su posición con Damasco

Los representantes de los Gobierno ruso y chino en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas empezaron ayer a dar un giro en su posición sobre Siria, que formalizaron con la presentación de un borrador de resolución en el que se condena la violencia en el país asiático, incluyendo la perpetrada por el régimen de Bachar el Asad. La ONU calcula que en la represión han muerto 5.000 personas desde marzo.

La sorpresa llegó durante una reunión de consultas sobre Oriente Próximo durante la que se abordó la situación en Siria. Rusia preside este mes los trabajos del Consejo. Los miembros del órgano que vela por la paz mostraron una vez más su "gran preocupación" por el desarrollo de la crisis y consideran que pueden desempeñar un papel "constructivo" en la solución de la misma.

Clinton asegura que EE UU está dispuesto a trabajar con el proyecto ruso

Pero cualquier iniciativa occidental para hacer frente a la crisis se veía bloqueada hasta ahora por el veto ruso, que contaba a su lado con China. Los dos países introdujeron hace dos meses un primer borrador de resolución, que acaban de enmendar "para tener en cuenta el desarrollo de los acontecimientos". Así lo anunció el embajador Vitaly Churkin tras el encuentro.

Churkin considera que los cambios "refuerzan" la primera versión. Rusia y China ya dieron el visto bueno en agosto a una declaración presidencial sobre la situación Siria, en la que se condenaba "las violaciones generalizadas de los derechos humanos y el uso de la fuerza contra los civiles". Entonces, se pidió a las partes el cese de toda la violencia.

El embajador ruso dejó claro ayer que esa declaración respondía a la posición de Moscú. Pero tiene más bien un valor testimonial, de presión política, al no ser vinculante como el de una resolución. La reacción del su homólogo francés, Gérard Araud, no se hizo esperar, al calificar la introducción de la nueva versión de la resolución de condena como un "evento extraordinario".

Como en la declaración presidencial, se cita a "todas las partes", incluido el "uso desproporciona de la fuerza por las autoridades sirias". El representante francés considera que el texto representa una buena base para negociar, pero dejó claro que deberá ser sometido a más ajustes porque es "desequilibrado". En el mismo sentido se expresó Alemania. El representante de turno de Reino Unido, Michael Tatham, se sumó a estas palabras y valoró la propuesta rusa, pero añadió que el texto no refleja una visión equilibrada de lo ocurrido en Siria.

Estados Unidos también está dispuesto a trabajar sobre el texto ruso, según anunció la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Pero Washington considera que la propuesta contiene elementos que no pueden ser apoyados por su representante en Naciones Unidas, como la "aparente paridad" entre las fuerzas de seguridad sirias y la oposición al régimen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de diciembre de 2011