Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El aborto no eleva el riesgo de trastorno mental

Un estudio realizado por expertos del Centro Nacional de Colaboración para la Salud Mental (NCCMH) de Reino Unido echa por tierra uno de los argumentos que esgrimen los grupos que se oponen a la interrupción voluntaria del embarazo: las secuelas psíquicas. "El aborto no aumenta el riesgo de padecer problemas de salud mental", establece la investigación. El trabajo señala que "existen serias limitaciones" para establecer relaciones causales entre gestaciones no deseadas (acaben en parto o en interrupción voluntaria) y la salud mental de las mujeres en esas situaciones.

El estudio, que revisa 44 investigaciones sobre las consecuencias de los embarazos no deseados, establece que ante una gestación involuntaria a menudo surgen problemas mentales comunes (ansiedad, depresión). Los investigadores los consideran normales en una circunstancia así, pero advierten de que no se agravan en función de la decisión que tome la mujer: abortar o continuar la gestación. "Cuando una mujer tiene un embarazo no deseado, los problemas de salud mental no difieren entre aquellas que ejercen su derecho al aborto y las que deciden continuar con la gestación", concreta el estudio.

No obstante, según la decisión que tomen las mujeres, tienen más prevalencia ciertas conductas: quienes abortan incurren en autolesiones en mayor medida que las que continúan el embarazo. En cambio, entre estas últimas es más frecuente que surjan trastornos como la psicosis.

El estudio realizado por la NCCMH añade que en los países es los que se ha legalizado la interrupción del embarazo, casi el 95% de los abortos se deben a un embarazo no deseado y solo un 5% a malformaciones del feto o un riesgo claro de la salud de la madre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de diciembre de 2011