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Nuevo cuerpo, viejos fantasmas

Un reportaje de la cotizada maniquí Karlie Kloss reaviva la polémica sobre la anorexia en la industria de la moda

Un reportaje gráfico de Karlie Kloss, modelo estadounidense de 19 años y nueva reina de la moda internacional, ha despertado la polémica. Kloss, que se formó como bailarina, es desde 2008 una de las maniquíes más cotizadas del mundo. Presencia fija en los desfiles de Milán, Nueva York y París, ha sido imagen de Dior y Marc Jacobs y, desde este año, forma parte del elenco de la marca de lencería Victoria's Secret. Pero las imágenes de la supermodelo que Steven Meisel publica en el último número de Vogue Italia han disparado las alarmas. En ellas se muestran torsiones que potencian la impresión ante un enflaquecido cuerpo y dejan aflorar costillas y músculos bajo su piel desnuda.

Parte del problema es que el reportaje aparece bajo el nombre de The new body (El nuevo cuerpo). Un título cuanto menos ambiguo que ha desatado inmediatas críticas en Italia por reavivar el viejo fantasma de la anorexia en la industria de la moda. Tanto que la más controvertida de las fotografías -en la que la modelo aparece enfundada en unos ceñidos shorts- desapareció de la versión online de la revista. Pero ya era demasiado tarde para frenar el debate: blogs y comentarios en la web de la publicación han polemizado tanto por las imágenes de Meisel como por el hecho de que la modelo sea presentada como el prototipo físico más deseable.

"Pero ¿a dónde fue a parar vuestra campaña contra la anorexia? ¡Hipócritas!", se indigna una lectora en Vogue.it. "Consideramos que la modelo Karlie Kloss luce un cuerpo musculoso y tonificado, que nada tiene que ver con la anorexia", se defiende la redacción en un comentario publicado al hilo de los de sus lectores, en la misma página web. "Si una revista como Vogue tuviera que publicar solo cuerpos normales sería mejor cerrarla. Sería como si en tiempos de crisis, como estos, no se pudiesen publicitar joyas o prendas de lujo: significaría dejar de soñar", comenta Laura, otra lectora. Enseguida le contesta otra: "A mí estas imágenes no me suscitan ningunas ganas de soñar, al revés, me comunican dureza, constricción".

El debate continúa en la Red. Muchos internautas se sienten traicionados ya que precisamente la edición italiana de Vogue había emprendido una campaña para que se cerraran las páginas web que fomentaban la anorexia. Lo cierto es que el mismo Meisel firmaba el tema de portada de junio, con una secuencia titulada Belle vere (Guapas auténticas). Retrataba voluptuosas modelos, muy alejadas de Koss, como Tara Lynn, Candice Huffine y Robyn Lawley. Aparecían orgullosas de sus grandes pechos y de sus contundentes caderas en imágenes de intrigante sensualidad.

Franca Sozzani, la directora de la revista, fue alabada entonces como abogada de la causa antianorexia, porque desde sus páginas exaltaba la variedad de la belleza del cuerpo femenino y mostraba que el modelo de la extrema delgadez impuesto entre focos y pasarelas no es el único posible. Sin embargo, seis meses después Sozzani es vapuleada por mostrar otro tipo de anatomía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de diciembre de 2011