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Entrevista:EXTRAÑOS EN LA GRADA | CHUS VISOR | FUERA DE JUEGO

"El Atlético de Madrid soy yo"

El veterano editor Chus Visor lleva a gala sus tres vicios: la poesía, el fútbol y la cerveza. "No, no, pero el orden no es ese", corrige de inmediato. "Primero el fútbol, luego la cerveza y, después, la poesía".

-Y hablando de fútbol, ¿usted es del Atlético de Madrid, no?

La pregunta, a pesar de su obvia simpleza, crea uno de esos inesperados silencios que siguen a toda metedura de pata.

-¿Cómo que si soy del Atlético de Madrid? ¡El Atlético de Madrid soy yo!

Pues eso, que a veces la duda ofende. Y es que estamos ante un hombre que lleva en el bolsillo el carné de socio desde hace 40 años; que posee la medalla de plata que concede la directiva a los socios que han cumplido 25 años de fidelidad y la de oro y brillantes que le regaló su amigo Alfredo Bryce Echenique porque sabía que nada en el mundo le haría más ilusión; que va al Vicente Calderón con su hermano desde que era un crío del popular barrio de Legazpi; que no pisa el Santiago Bernabéu porque se pone malo; que asegura con firmeza que los seguidores del Atleti "ni lloran, ni sufren" y que todavía recuerda las llamadas por teléfono de Juan García Hortelano después de los partidos para decirle que le había visto en tele, gritando, muy triste. "Y Juanito mentía, claro, porque los atléticos estamos acostumbrados a los disgustos y eso de ponernos tristes no va con nosotros".

"No voy ni por dinero al Bernabéu. Allí se ven visiones. No me gusta ese campo, son muy forofos"

Para compaginar sus vicios, Chus Visor prepara una antología de poesía sobre fútbol que se titulará Primera División. "Saldrá en marzo, la preparo con Luis García Montero, que es del Real Madrid pero muy amigo. Me ha ofrecido ir con él el próximo sábado a ver el clásico Madrid-Barça pero ya le he dicho que no. No voy ni por dinero. No me gusta ese campo, son muy forofos. Van a los partidos como si se jugaran la vida. A nosotros no nos importan tantos los tres puntos. No, no, al Bernabéu no voy. ¿Para qué? ¿Para ver a 100.000 madridistas gritando y viendo visiones? No. Porque en el Bernabéu, no es broma, se ven visiones. Pero mejor no hablemos del Madrid".

Hablemos entonces de poesía. Los mejores versos de fútbol que conoce el editor son de Rafael Alberti en su Oda a Platko. El poeta gaditano la escribió en el año 1928, cuando asistió en el Sardinero a una final de Copa entre el Barça y la Real Sociedad que necesitó tres partidos. El portero húngaro del Barcelona se convirtió en el héroe de aquel duelo después de recibir una brutal patada en la cara de Cholín, delantero de la Real, al evitar un gol. Platko quedó en el suelo, sin sentido, y tuvieron que aplicarle seis puntos de sutura en la cara. El golpe no le amilanó y el portero volvió al campo con la cara vendada y fatalmente herido. Alberti vivió aquello con los ojos de su emocionada voz colosal ("Y todo por ti, Platko, /rubio Platko de Hungría") y lo convirtió en una oda encendida. "Yo creo que Alberti de fútbol no sabía mucho, pero el poema es una verdadera maravilla. Sin duda el mejor que conozco sobre fútbol. Recuerdo otro de Miguel Hernández, pero no muy bueno, y uno de Gabriel Celaya dedicado a Chillida cuando era portero de la Real Sociedad".

Visor tiene siete hermanos. Los tres pequeños se aficionaron juntos al Atlético mientras que el mayor se hizo del Real Madrid. Ha jugado al fútbol hasta los 50 años, cuando la cuarta operación de rodilla le obligó a colgar las botas. "Estudié dos años en Salamanca y fuimos campeones de España con el equipo del colegio, Maestro Ávila".

Chus Visor tiene la teoría de que los nacidos en Madrid son de su equipo mientras que los llegados de provincias se afilian a Chamartín. Se jacta de haber hecho atléticos a Mario Benedetti -"él era del Nacional de Montevideo primero y del Atleti después"- y de haber evitado que fuera Jesús Gil -"le llamo don Jesús Gil porque yo no sé cómo llamar a semejante elemento"- quien le pusiera la medalla de socio de honor. "Fui a la entrega pero no entré en la sala porque no quería que me la diera él. Me la puso, ya al final del acto, Luis Pereira".

Pese a que el dolor no es de rojiblanco, Visor recuerda perfectamente su peor trago. Fue en los años setenta. "Jugaban Capón, Gárate... Era un partido contra el Barcelona y el que ganara el partido se proclamaba campeón de Liga. Si empatábamos la Liga se la llevaba el Valencia, al que entonces entrenaba Di Stéfano. Y empatamos 1-1. Aquello fue horrible. Rexach parecía ido, perdía tiempo, se movía con una parsimonia insoportable. No tiraba. Nada. Desesperante. Aquel fue el día en el que me fumé mi último puro". Cosas del fútbol, la cerveza y la poesía.

Extracto de la 'Oda a Platko'

- Alberti dedicó este poema al guardameta del Barça Platko. El poema (el favorito sobre fútbol de Chus Visor) apareció en La Voz de Cantabria el 27 de mayo de 1928.

Ni el mar,

que frente a ti saltaba sin poder defenderte.

Ni la lluvia. Ni el viento, que era

el que más rugía.

Ni el mar, ni el viento, Platko,

rubio Platko de sangre,

guardameta en el polvo,

pararrayos.

No nadie, nadie, nadie.

Camisetas azules y blancas,

sobre el aire.

Camisetas reales,

contrarias, contra ti, volando

y arrastrándote.

Platko, Platko lejano,

rubio Platko tronchado,

tigre ardiente en la yerba de otro país.

¡Tú, llave, Platko, tu llave rota,

llave áurea caída ante el pórtico áureo!

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de diciembre de 2011

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