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La crisis del euro

Las empresas preparan planes de choque ante un eventual fin del euro

Las compañías se plantean estrategias ante diferentes escenarios extremos

El fin del euro como sistema monetario común ha dejado de ser un escenario imposible para convertirse solo en uno extremo. Las empresas y la banca siguen viendo la ruptura de la divisa única como algo improbable, aunque muchas tienen planes de emergencia por si se diese ese caso. Lo que la mayoría se plantean son medidas si la crisis financiera se prolonga.

Iberdrola "sí tiene un plan de contingencia" para hacer frente a cualquier eventualidad, señala un portavoz de la compañía. "Estudiamos todos los posibles escenarios, como corresponde a una gran empresa con amplia presencia internacional". Tener ese Plan, que evalúa todas las posibles situaciones de estrés, desde las de máximo riesgo a las de mínimo, no significa, precisa la misma fuente, que la empresa crea que puedan suceder. "Sencillamente" su obligación contemplarlos. El plan lo elabora la Dirección de Riesgos. ¿Detalles? "Sin comentarios", informa Santiago Carcar.

La banca española descarta que Europa deje caer la moneda única

En España, las entidades financieras no contemplan la posibilidad de una ruptura del euro. Comentan que "no sería razonable que Alemania llevara tan lejos su posición porque el perjuicio sería para todos, incluida la banca norteamericana", informa Íñigo de Barrón. Fuentes del Banco Sabadell creen que "no es descartable" que llegue un período de mucha tensión ante la posible salida de Grecia. "Si llega, la clave será cuánto tiempo tarden hacerlo. Mientras se produzca, no hay que descartar una crisis de crédito y de liquidez, lo que exigirá un mayor recurso a los depósitos nacionales. La solución llegará cuando la deuda soberana vuelva a ser un activo sin riesgo".

Algunos banqueros admiten la posibilidad de un euro a dos velocidades, es decir, que un pequeño grupo de países, capitaneados por Alemania, establezca normas para el resto, que no participarían en la toma de decisiones.

Todos coinciden en que no es posible preparar planes de emergencia porque ni siquiera se sabe cómo podría ser la ruptura "ya que no está escrito en el Tratado". Obviamente admiten que la banca sería el sector más castigado y que para todas las entidades supondría daños muy graves.

Otras empresas consultadas por Reuters han admitido que se preparan para todo. Martin Sorrell, jefe de WPP, la mayor agencia de publicidad del mundo, explica que "la complejidad de la situación provoca un miedo atroz y es tan complicado que es la última cosa en el mundo que uno quiere que suceda". "Pero la respuesta más honesta es, como para todo el mundo, intentarlo y preparar un plan de contingencia para cualquier ruptura de la zona euro". "Es difícil hacer planes detallados, pero tenemos que pensar en cómo le iría a nuestra estrategia de precios si hubiera un repentino desmantelamiento del euro", dijo Jesper Brandgaard, director financiero de Novo Nordisk farmacéutica.

Para las empresas y las grandes fortunas resulta clave proteger el dinero en efectivo. "No estamos viendo salidas masivas de dinero. Eso sí, entre nuestros clientes hay preocupación. Somos realistas y analizamos con ellos cuáles serían los pasos a dar si se cumple el peor de los escenarios. Hay que estar preparados, aunque no creemos que se llegue hasta esa situación extrema", comenta el director del área de banca privada de una entidad internacional que asesora a algunas de las principales fortunas españolas, informa David Fernández.

La mayor parte de empresas ve mucho más verosímil un agravamiento de la crisis, que el final del euro. "¿Plan B? Bastante tenemos con el A", señala el presidente de una empresa del Ibex 35 que considera "imposible" que las autoridades europeas dejen que se rompa el euro. "Tenemos diferentes escenarios y planes para hacer frente a la crisis, pero con alternativas que vemos reales, no con la ruptura del euro".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2011