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Reportaje:

Contador trabaja por la paz en Israel

El español, al frente del equipo Saxo Bank, pondrá en marcha una escuela de ciclismo para niños árabes y judíos patrocinada por el presidente Simon Peres

Ya hace años que Bjarne Riis importó para el ciclismo el método empresarial y el concepto, la necesidad, de construir equipo, forjar vínculos mediante ejercicios espirituales y convivencias en los que la bicicleta no son sino un elemento incidental. En sus orígenes, el director danés dejaba a sus ciclistas en manos de un sargento del ejército que los sometía a una disciplina de marines en campamentos de supervivencia tipo soldados perdidos y aislados en Vietnam del Norte.

No se sabe exactamente si la novedad cumplió sus objetivos a la hora de lograr que en el Tour el gregario se dejara la piel con más ahínco si cabe por su líder, pero publicitariamente fue tan rentable que otros equipos no dudaron en imitar el experimento. Pero, claro, Riis siempre está un paso por delante. Lo militar ya no se lleva, sino lo social, el mensaje de paz. Así, ha vuelto a sorprender al mundillo ciclista embarcando este año a todo su Saxo Bank, con Alberto Contador al frente, en un viaje a Israel que no incluye ni siquiera un día de submarinismo en el mar Rojo, sino dos semanas de intensa actividad solidaria y de trabajo por la paz.

"Será una experiencia que recordarán los corredores toda su vida", dice Riis

Según informa la agencia Efe, hoy, después de dormir en Tel Aviv, en donde aterrizaron procedentes de Malmoe (Suecia), los 29 corredores -uno de ellos, Ran Margaliot, israelí precisamente- y más de 40 miembros del equipo técnico viajarán a Galilea y después disputarán una carrera popular en Jerusalén, un critérium que recorrerá el Este, el Oeste y también la Ciudad Vieja. Asimismo, pondrán en marcha una escuela de ciclismo para niños judíos y palestinos patrocinada por la fundación del presidente israelí, Simon Peres, y participarán en otras actividades sociales organizadas por la millonaria y filántropa Raya Strauss.

"Será una experiencia que recordarán los corredores toda su vida", dijo Riis antes de partir, en la presentación del equipo en la sede del banco danés, en Hellerup. "También es una manera de subrayar que el ciclismo puede ser un ejemplo de solidaridad", añadió.

Dicho lo cual, bajó de la nube y habló del ciclismo nuestro de cada día. Se defendió Riis de las críticas generalizadas a la posible debilidad del equipo -este año pierde a Richie Porte, sustituido por, entre otros, el portugués Sergio Paulinho y el clasicómano holandés Karsten Kroon-, sobre todo comparado con los megaconjuntos de RadioShack, BMC y Sky. "Tenemos un grupo fuerte, cuyo gran objetivo es ganar el Tour con Contador", dijo Riis.

A su lado, sonriente y distendido, Contador asintió, anunció que en 2012 dejará de lado el Giro, pues la victoria conseguida este año le había consumido muchas energías que luego echó de menos en el Tour, y que, aparte de un cuarto triunfo en París y una posible participación en la Vuelta, que no corre desde que la ganó, en 2008, le hace ilusión la contrarreloj de los Juegos Olímpicos de Londres. En los únicos que ha disputado, en el durísimo circuito de la Gran Muralla de Pekín en 2008, rozó el bronce: terminó cuarto, superado al final por su entonces compañero de equipo Levi Leipheimer, estadounidense, que se benefició de un controvertido manillar de contrarreloj.

De lo que no quiso hablar Contador, como tampoco quiso hacerlo la semana pasada en Lausana (Suiza), fue del asunto del clembuterol y de la vista ante el Tribunal Arbitral del Deporte, el elemento que deja, por ahora y hasta que haya resolución, a inicios de 2012, todos los planes presididos por un quizás. Será precisamente un israelí, el abogado y jurista Efraim Barak, quien tenga el máximo peso en la decisión final sobre el positivo por clembuterol que, en el peor de los casos para sus intereses, dejaría a Contador con dos años de suspensión y la pérdida de sus victorias en el Tour de 2010 y el Giro de 2011.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de noviembre de 2011