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Ripoll dimite acosado por el 'caso Brugal' tras dirigir el PP de Alicante siete años

El proceso hasta el congreso provincial lo pilotará el alcalde Altea, Miguel Ortiz

José Joaquín Ripoll, presidente provincial del Partido Popular de Alicante desde diciembre de 2004 y el imputado de mayor cargo en el caso Brugal, ha tirado la toalla. Ripoll presentó anoche por sorpresa su dimisión ante el comité ejecutivo provincial. Miguel Ortiz, alcalde de Altea y afín al dimitido, pilotará el partido hasta el congreso provincial previsto para el mes de junio del próximo año.

La renuncia de Ripoll se produce cinco meses después de ser descabalgado de la presidencia de la Diputación de Alicante por la presión del otrora sector campista y a una semana vista de tener que comparecer por segunda vez ante el juez del caso Brugal. El magistrado imputa al veterano político alicantino cinco delitos, entre ellos los de cohecho y tráfico de influencias, vinculados a la adjudicación de la contrata de basura del Plan Zonal de La Vega Baja.

La policía sostiene que, tras la concesión del contrato a Enrique Ortiz, Ripoll obtuvo 1,3 millones de euros sin justificar. Tras la dimisión, Ripoll negó que su implicación en el caso Brugal fuese el motivo de la renuncia: "Lo tenía ya meditado y pactado con el presidente regional, Alberto Fabra, cuando se cerraron las listas para las generales", dijo.

No obstante, fuentes oficiales del PP aseguran que la salida de Ripoll de la dirección provincial se aceleró en las últimas 48 horas, debido a su inminente comparencia ante el juez del caso Brugal.

El acuerdo final entre Ripoll y Fabra contó con la mediación de Ana Mato, vicesecretaria nacional del Partido Popular. El pacto, según fuentes de la presidencia de Generalitat valenciana, incluyó otra renuncia de Ripoll, porque el hombre por el que apostaba para sucederle, el alcalde de Altea, Miguel Ortiz, ocupará el cargo solo "de manera provisional". Ripoll cosechó la unanimidad del comité ejecutivo a su propuesta de Miguel Ortiz para sucederle, aunque no faltaron voces que instaron al flamante presidente provincial de Alicante a apostar por la integración. Entre ellas sobresalió la voz de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, que por primera acudió a una reunión del comité ejecutivo provincial. Castedo tomó la palabra y dijo: "Ortiz tiene nuestro apoyo, siempre que siga la senda de la integración. Han sido muchos años de exclusión".

Ripoll colocó a Ortiz en la cúpula del PP de Alicante, pese a la oposición del exministro Federico Trillo, que habría presionado para que, tras la dimisión del ya expresidente, la alcaldesa de Elda y vicepresidenta de la Diputación, Adela Pedrosa, dirigiese una gestora. El partido descartó esta opción para evitar "abrir una nueva crisis".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 2011