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Entrevista:EDUARDO MADINA | Aspirante del PSE al Congreso | ELECCIONES 2011 | Los candidatos de Bizkaia

"La gente no está viendo la trascendencia del 20-N"

Secretario general del Grupo Socialista en el Congreso esta legislatura, Eduardo Madina (Bilbao, 1976) quiere seguir siéndolo con su partido al frente del Gobierno de España. Víctima de ETA en 2002, considera fundamental un triunfo del PSOE el domingo para "consolidar" en Euskadi el escenario de paz.

Pregunta. Amaiur y PNV o PP. ¿Qué partido es el verdadero rival de los socialistas vascos en las generales?

Respuesta. El PP. Nuestro objetivo es que siga habiendo un Gobierno socialista y el domingo solo hay dos opciones: Mariano Rajoy o Alfredo Pérez Rubalcaba. Tengo mucho respeto por el PNV y sus diputados, pero en estas elecciones se trata de elegir entre un Gobierno de derechas y de pasos atrás o uno de izquierdas que mira al futuro. Creo que la ciudadanía vasca es consciente de que se está jugando esto y no si los nacionalistas tienen grupo en el Congreso.

"EL PSOE ha tenido con Euskadi el mayor ejercicio de solidaridad posible"

"Nos preocupa el entorno de Rajoy a la hora de asentar el escenario de paz"

"El eje ideológico del PP está en Madrid, donde quien manda en realidad es Aznar"

"El bienestar social, los derechos y una nueva economía es lo que está en juego"

P. ¿Saldrá perjudicado Euskadi si no lo consiguen? No son pocos los logros que han negociado en la última legislatura.

R. Sería negativo que no ganara el PSOE, que es quien ha puesto sus 169 diputados, junto a los seis del PNV, para desarrollar el Estatuto, aumentar las inversiones en Euskadi y acabar con el terrorismo. Ha sido el mayor ejercicio posible de solidaridad de un conjunto hacia una parte. En este caso, del Estado hacia Euskadi. Creo que es una inversión de futuro apostar por los socialistas vascos.

P. ¿Cree posible ganar al PNV en Bizkaia?

R. Ya ganamos en 2008. No es el PNV quien me da miedo. Mi preocupación es parar la posible vuelta al Gobierno de una derecha española profundamente antisocial, que quiere dar pasos atrás en materia de derechos de ciudadanía, que desconfía de la idea de Euskadi, y que no tiene, ni de lejos, las mismas formas de interpretar la convivencia y el futuro que tenemos nosotros. Eso es lo que está en juego el 20 de noviembre.

P. Pero las perspectivas no son buenas.

R. Las encuestas saben mucho mejor cuando se les da la vuelta. Está claro que se han hecho muchas cosas mal, que nos han llevado a la actual situación económica y a los niveles de paro. En el conjunto de Europa. Pero las fórmulas que trae Rajoy en su cartera, en su ausencia de programa, es justo lo que este país no merece. Estamos ante unas elecciones de trascendencia histórica y que no todo el mundo está sabiendo ver en su volumen pleno. Hay quien ha decidido aprovechar la crisis para poner en duda el sistema de vida que decidimos darnos los europeos desde la Segunda Guerra Mundial. Que los ciudadanos piensen bien a quién votan.

P. Usted dijo que nunca iba a utilizar electoralmente el PSOE la lucha contra ETA, pero sí se ha esgrimido en campaña.

R. No hemos pedido un solo voto por luchar contra ETA ni lo vamos a hacer, pero sí hay dos formas de interpretar lo que Euskadi necesita de cara al futuro. Y nos preocupan mucho los entornos que rodean a Rajoy. Nosotros sabemos lo que hay que hacer. Hemos sabido luchar para que ETA termine, sabemos qué hay que hacer para estabilizar la paz en el País Vasco y fomentar la convivencia en una sociedad plural. Pensamos que es un elemento más de lo que está en juego. El futuro de este país, en parte, pasa por ahí.

P. ¿Sería peligrosa una mayoría absoluta del PP?

R. Y una mayoría simple del PP. En términos de bienestar social, de derechos de ciudadanía, de modelo económico y de futuro de Euskadi. Rajoy no es el problema ni la solución. Rajoy no es nada. La factoría ideológica del PP, su centro de gravedad, está en el PP de Madrid, donde José María Aznar manda con Esperanza Aguirre y los grupos más a la derecha de, probablemente, uno de los partidos más de derechas que tiene toda Europa.

P. ¿Abocaría a una legislatura marcada por la crispación?

R. Siempre que la pelota de la política pasa por el pie del PP aparece la bronca. Han dicho de nosotros que somos unos traidores a los muertos, que somos colaboradores con banda armada... No han parado de gritar desde que no supieron perder en 2004 y me da por pensar que un partido que no sabe perder tampoco sabe ganar.

P. ¿Por qué hay que votar socialista el domingo?

R. Para el mantenimiento de nuestro modelo de bienestar social. Para no permitir un Gobierno del PP que privatice la sanidad y modifique la educación públicas. Para defender los avances en materia de derechos de ciudadanía que se han dado estos últimos años, que han sido los más avanzados de Europa y se han impulsado en un tiempo récord. Votar socialista supone también trabajar por un nuevo modelo de crecimiento económico basado en la innovación y el conocimiento.

P. ¿Y no ha habido tiempo de impulsarlo hasta ahora?

R. Lo venimos haciendo desde que accedimos al Gobierno en 2004. Volver a colocar un ladrillo tras otro, bajar impuestos a las empresas o rebajar salarios a los trabajadores son medidas que forman parte de un modelo agotado, que es el que pretenden Aznar y Rajoy.

P. Las perspectivas electorales son ligeramente mejores que en las municipales y forales de mayo. ¿Pueden servir las generales de impulso para las autonómicas de 2013?

R. Son unas elecciones muy importantes, que van a marcar el futuro de este país desde muchos puntos de vista. Y parte de lo que el futuro traiga condicionará sin ninguna duda el resultado de las autonómicas. Lo que tengo claro es que nunca le ha ido mejor a este país que con dos Gobiernos socialistas.

P. ¿En qué sentido?

R. Hemos terminado con ETA e invertido más que nunca en un país que consideramos estratégico dentro del Estado. Estamos mejor que nunca en términos políticos y sociales, y la mitad de mal que el resto de España en clave económica. Tenemos mucho futuro por delante y parte del mismo se decide en las próximas elecciones generales. Cada decisión electoral de la sociedad marca. Para lo bueno, pero también para lo malo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de noviembre de 2011