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ELECCIONES 2011 | Los mítines

Un esfuerzo final contra la debacle

El candidato triplica sus mítines en los últimos días para acortar distancias - Rubalcaba señala que la crisis sigue en países con nuevos Gobiernos

Es imposible que a estas alturas los españoles no sean conscientes de que la crisis económica afecta con crudeza a Europa y a países muy cercanos. A estas alturas también es improbable que los electores no perciban que algunos cambios de Gobierno -de izquierda a derecha- no han supuesto un alivio para las azotadas economías, caso de Portugal y Reino Unido. Palabra de Alfredo Pérez Rubalcaba. Es una baza que el candidato socialista quiere utilizar y explicar al máximo en esta recta final de campaña donde va a echar el resto para reducir la enorme distancia con el PP que vaticinan todos los sondeos. A partir de hoy, el candidato se embarca en un maratón de "mítines en ruta", casi el triple de los previstos inicialmente, con paradas en municipios medianos (además de A Coruña y Vigo, hoy se detendrá en Betanzos, Oroso y Rianxo).

"Lo preocupante es que Aznar es el ventrílocuo de Rajoy"

Seguirá machacando con los avatares y vaivenes de Grecia e Italia. A seis días de las elecciones, y con las encuestas avanzando el hundimiento del PSOE y la mayoría absoluta del PP, los ejemplos cercanos serán utilizados por Rubalcaba para proclamar que un cambio de Gobierno ni conjura ni alivia la crisis. Y todo esto se lo quiere contar a los indecisos, quienes bien por indiferencia o enfado con el Gobierno son el objetivo principal de los mensajes del candidato.

España no está intervenida y se aleja de la situación de Italia. Esta realidad es otra idea para convencer a indecisos. Es una forma de decirles que la dureza del ajuste ha tenido cierta recompensa. Ahora bien, Rubalcaba se coloca en otro tiempo y defiende con ahínco que, además de la austeridad y el ahorro, hay que estimular el crecimiento con más inversión. Y en este punto sitúa su campaña en contraste con el PP. Incluso con ingredientes de comparación personal entre él y Rajoy.

Para eso contó ayer en Zaragoza con el apoyo del expresidente Felipe González, recibido con entusiasmo por los más de 6.000 aragoneses que abarrotaron el Palacio de Deportes de Zaragoza. Tras preguntar en tono irónico "¿alguien ve a Mariano discutiendo y exigiendo algo a Angela Merkel?", González aprovechó el noveno aniversario de la catástrofe del Prestige para acentuar el contraste entre los dos candidatos. "Rajoy, que era vicepresidente [cuando se hundió el Prestige y causó la mayor catástrofe ecológica en la historia de España], dijo que se trataba de unos 'hilillos de plastilina'; así llamó a toneladas de chapapote". En cambio, resaltó González, Rubalcaba "lo ha hecho bien allí donde ha estado".

El expresidente recordó que España ha hecho reformas y ha atajado la crisis con más éxito que otros países. "Se ha evitado", resaltó, "que estemos en situación de rescate". Pero ahora, advirtió Rubalcaba, hay que "revisar lo que se ha hecho y que en estos momentos no produce resultados, dado que la economía sigue estancada e incluso se predice que España entre en recesión, como buena parte de Europa. Hay que modular las políticas siguientes, hay que incentivar la economía. Iré a Bruselas a pelear, no a tomar notas, a discutir. Y Rajoy no lo va a hacer".

Siempre dedicado a espolear la conciencia de los indecisos, el candidato quiere colocar la foto de José María Aznar junto a la de Rajoy. Al primero le dedicaron serios reproches González y Rubalcaba. Para el expresidente, la actitud de Aznar es "absolutamente irresponsable", porque desde hace más de dos años está causando "daño a España diciendo que está intervenida". Rubalcaba afirmó que los inversores "descuentan" las palabras de Aznar porque saben que habla con rencor de su país.

Con estas alusiones Rubalcaba quiere fijar el mensaje de que Rajoy que aparece tranquilo, moderado, que se dirige a todos los españoles, no es el que tomará las decisiones si gobierna. "Aznar es el ventrílocuo de Rajoy, eso es lo preocupante", sentenció. La novedad de ayer en la campaña del PSOE no la introdujo Rubalcaba sino Felipe González que, a sabiendas de que un torrente de antiguos votos socialistas pueden ir ahora a IU, recordó algunas actuaciones de esta fuerza política: "Dicen que Cayo Lara tiene la llave en algunas comunidades. Esa llave siempre gira para abrir la puerta a la derecha". Y recordó el caso de Extremadura, donde el PP gobierna gracias a IU, y Andalucía, donde en el pasado Julio Anguita hizo pinza con la derecha en perjuicio de los socialistas.

Aunque todo el partido encajó ayer con amargura las encuestas, el candidato a La Moncloa evitó darles importancia, y en Logroño clamó: "Los escaños no los deciden los mercados ni las encuestas, sino los hombres y las mujeres con su voto". Miembros de su comité electoral insisten en que la ventaja de Rajoy no llega a diez puntos. Marcelino Iglesias, secretario de Organización, en conversación informal contó que el expresidente González, sentado junto a él en el mitin, le recordó que en 1996 las encuestas auguraban una diferencia de más de diez puntos a favor del PP. Y se quedó en uno.

PARAR LA AVALANCHA DE RECORTES

- González: "Tiene que quedar claro que si hay alguna manera de parar la avalancha de recortes es ganando al PP y que únicamente le puede ganar el PSOE. Los demás, aunque son perfectamente respetables, no sirven para hacer lo que hay que hacer en este país".

- Rubalcaba: "La democracia no es contar los votos, es que los votos cuenten". "Aznar es un expresidente que habla con rencor de su país y por eso le tienen descontado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de noviembre de 2011

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