Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
BERLÍN Y PARÍS PLANEAN UNA UNIÓN EUROPEA NUEVA ANTE SU IMPOTENCIA CONTRA LA CRISIS

Merkel y Sarkozy rediseñan la eurozona

El eje franco-alemán pretende crear un núcleo duro con países del euro - Contemplan la salida de algunos socios de la moneda común - "Sería el fin de la Europa que conocemos"

Alemania y Francia mantienen desde hace semanas intensas conversaciones a todos los niveles para dibujar una nueva Unión Europea tras certificar su impotencia para superar la crisis. El proyecto consiste en crear un núcleo duro de países de la eurozona, con París y Berlín al frente, que desarrollarían una integración real de sus políticas económicas y fiscales. En esa nueva zona euro no estarían probablemente los 17 miembros actuales de la eurozona. "Tenemos que fijar la lista de los países que no quieren formar parte [de la eurozona] y de los que sencillamente no pueden", señaló a Reuters una fuente oficial de la UE. Los no integrados en esa nueva zona euro formarían una especie de "confederación".

La Comisión Europea se opone. "Sería dividir a los ya divididos", afirmó un alto cargo. Dentro del euro, Holanda, España o Finlandia también lo rechazan, según fuentes de la Comisión. Fuera del euro, Reino Unido, Polonia, Suecia o República Checa repudian esa Europa a dos velocidades. La idea ha sido debatida incluso en pasillos en la última cumbre en Bruselas. "Sería el fin de la Europa que conocemos", señaló un diplomático. Como respuesta a ese intento, la Comisión ha ascendido a vicepresidente al comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de noviembre de 2011