Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los recortes presupuestarios levantan las primeras críticas de los sindicatos

Las centrales deploran la congelación de los sueldos de los funcionarios

Los recortes y congelación de los sueldos de los funcionarios en sus respectivos presupuestos para 2012 que anteayer anunciaron el Gobierno y la Diputación de Bizkaia motivaron ayer las primeras reacciones críticas de los sindicatos en lo que se anuncia como una cadena de protestas contra las cuentas.

ELA, el sindicato nacionalista y mayoritario, deploró que la decisión del Ejecutivo de congelar por segundo año consecutivo los salarios de los empleados públicos supone un "grave ataque a los trabajadores" e implica "empeorar la economía real y generar más paro". Con esta medida, sostuvo la central en una nota, se "castiga sobremaera" al personal de la Administración para convertirlo "en pagano de una situación que en absoluto ha provocado".

El PP espera "reorientar" las cuentas del Ejecutivo con sus propuestas

ELA culpa al Gobierno de buscar "un modelo a la griega"

El sindicato abertzale anunció que no se va a resignar ante estas medidas "tan injustas" y va a luchar contra ellas. Además, continuarán con las movilizaciones para explicar que "sí hay alternativas a estas políticas y que merece la pena luchar por ellas".

ELA recordó que esta medida se añade a la reducción salarial del 5% registrada en 2010 y la congelación del año pasado, "con lo que la pérdida de poder adquisitivo se sitúa en torno al 13%". "Este es un modelo a la griega" que pretende consagrar pérdida de derechos y empobrecer las condiciones de trabajo de este personal, lamentó. "A su entender, la "destrucción" de empleo público "abre la puerta a favorecer los intereses de privatización de los servicios públicos, aquellos que precisamente más necesita la gente en esta coyuntura".

El otro gran sindicato vasco que se pronunció ayer fue UGT, que criticó que tanto el Ejecutivo como la Diputación vizcaína "castiguen" a los empleados públicos con las congelaciones salarialess.

Fuentes de la Federación de Servicios Públicos de UGT de Euskadi que cita Efe apuntaron que esa medida no ayuda a reactivar la economía, sino que simplemente castiga a los trabajadores y al empleo público por una crisis que proviene del mundo financiero. A su juicio, "hacerlo mediante presupuestos, sin negociar con los sindicatos, es seguir recortando derechos de los trabajadores". El secretario general de dicha federación, Luis Mari Martínez, consideró que ambas instituciones "se agarran a la medida más fácil, congelar los salarios vía presupuestos, sin buscar alternativas a la situación económica". Y recordó que ya en 2010 se rebajó el salario a los empleados públicos en un 5% mientras el IPC subía el 0,8%.

Otra voz crítica del mundo sindical fue la de STEE-EILAS, que manifestó su "total rechazo" a las líneas generales del proyecto de presupuestos del Gobierno. Esta central apuntó en un comunicado que el texto presentado por el Ejecutivo resulta además "manifiestamente insolidario con los sectores sociales más desprotegidos", al plantear una rebaja de un 7 % en la cuantía de las ayudas sociales.

STEE-EILAS censuró además que "en contra de lo que el propio Gobierno venía diciendo, desciende también el gasto en materias sensibles como salud (un 0,5% menos) o educación (0,9% de bajada), donde las prestaciones se van a mantener a costa de la paralización de inversiones necesarias y el mantenimiento de recortes salariales y de plantillas".

También ESK se sumó a las acusaciones al Gabinete por rebajar las ayudas sociales. Esta central aseveró que dicha medida "supone un salto cualitativo en la política de recorte del gasto público" ya que "impacta sobre las personas más vulnerables que sobreviven con economías de subsistencia al límite del abismo". La medida, según sus cálculos, afectará a unas 54.000 familias.

El lehendakari, Patxi López, y la consejera de Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta, "se han propuesto desmantelar uno de los elementos más importantes" del sistema social, "justo cuando más gente empobrecida y necesitada hay en nuestra sociedad", añadió esta central.

El proyecto presupuestario del Gobierno inicia ahora su reccorrido parlamentario. Los socialistas buscarán por tercer año consecutivo el apoyo a las cuentas de su socio preferente, el PP. El secretario general de los populares vascos, Iñaki Oyarzabal, recordó que su grupo aún no ha garantizado ese apoyo y confió en que en el trámite en la Cámara se incluyan propuestas de su partido.

Oyarzabal afirmó en una entrevista en Onda Vasca que el PP espera de esa forma poder "reorientar" las cuentas para que hagan "más énfasis en el empleo", que, a su entender, debe ser el principal objetivo del Ejecutivo.

El dirigente popular consideró "demagógicas" las críticas que los socialistas han hecho a los recortes en las comunidades del PP, porque cuando les toca a ellos redactar presupuestos han hecho "exactamente lo mismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de octubre de 2011