Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Álvaro es eterno

El 'pilotari' de Faura consigue su 11º título individual (60-55) en una gran partida contra Soro III, que dispuso de tres 'val' para ganarle

Tremenda y de impresión. Así fue ayer la final del Trofeo Individual Bancaja de escala y corda protagonizada por Álvaro y Soro III en la Ciutat de la Pilota de Moncada. A muchos les vino a la memoria la mítica final de 1995 que disputaron el mismo Álvaro, entonces con 21 años, y Paco Cabanes Genovés con victoria del segundo tras una gran remontada. Por tercera vez en 26 ediciones, la partida acabó 60-55. Y en las tres ha estado Álvaro.

El último juego fue épico. Tantos de seis voleas al aire cada uno, pelotazos rozando los 100 kilómetros por hora y hasta seis alternativas en el marcador pusieron en pie al público que llenó el recinto. Pudo ganar cualquiera.

Antes, Soro, de 27 años, había hecho valer su físico cuando Álvaro, de 37, alcanzó un 45-25 a su favor, animado y bien dirigido por el feridor Pedrito. Tras ganar tres juegos seguidos (45-40) y conseguir intercambiar la victoria en el resto, el marcador se colocó en 55-50 y Val-30 a favor de Álvaro.

Álvaro ganó, besó a su hija y dijo: "Esto es de todos"

El de Faura ha jugado las tres finales que han acabado 60-55

El de Faura estaba a un punto de ganar el trofeo y Soro decidió jugársela enviando la pelota al palco. Entonces, de forma inesperada, tras rebotar en la pared lo hizo en la cabeza de Genovés II, protagonista involuntario. Álvaro comenzó a celebrar la victoria, pero ese toque en realidad le daba el punto a su rival, que luego ganó el juego, colocó el 55-55 y abocó la partida a un espectacular final.

Tras seis pelotas de partida repartidas a partes iguales, en la séptima a favor de Álvaro la bola cayó mansa de la escala, botó mal y dejó vencido a Soro. Un Álvaro por fin victorioso corrió a buscar y besar en la grada a su hija Lucía. Desde allí señaló al público y dijo: "Esto es de todos". Era consciente de que había conseguido, otra vez, protagonizar una final mítica. La de 1995 la perdió. Ayer consiguió su 11º campeonato individual en 13 finales disputadas. Nadie, desde que en 1986 comenzó el campeonato más esperado de la temporada, el mano a mano, ha ganado más que él. Su marca supera los seis títulos de Genovés o Sarasol. Ambos lo escoltaron ayer cuando Álvaro recibió el trofeo. Al de esta edición, además, le ha añadido un punto más de dificultad, ya que el año pasado no lo jugó.

Soro III recibió el de subcampeón llorando de rabia. "Me da igual la partida", dijo cuando intentaron felicitarlo. Es la segunda vez consecutiva que disputa y pierde la final y ayer tuvo en su mano descabalgar a un jugador de leyenda. No debe preocuparse mucho, porque el futuro del máximo torneo profesional de pilota es para un jugador de Massamagrell estudiante en la Universidad Politécnica que se llama Francesc Soro Juan, hijo y nieto de pelotari. Por eso se llama Soro III.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 2011