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CARTAS AL DIRECTOR

La libertad es el principio más noble

Estoy plenamente a favor de la libertad del soldado israelí Gilad Shalit que fue capturado de su tanque en Gaza mientras ejercía una misión de guerra. Y a la vez, estoy muy a favor de la liberación de todos los detenidos palestinos, algunos secuestrados de sus casas, en condiciones inhumanas, a mano de los soldados de la ocupación israelí, violando el derecho internacional y el cuarto Convenio de Ginebra. Entre estos detenidos palestinos hay niños menores de edad y enfermos sin derecho a atención médica, y cientos de ellos sin celebración de juicio. Algunos llevan largos años de detención sin que se les permita la visita de sus familiares, y eso sin contar las decenas que están en celdas de aislamiento.

Aquellas voces que de vez en cuando entonan cantos sobre la democracia y los derechos humanos en Israel y acusan a la parte palestina de la falta de democracia y violación de los derechos humanos, parece que se olvidan de que Israel es un Estado que ocupa Palestina militarmente y ejerce un terrorismo de Estado contra su población. A lo largo de la historia, todas las fuerzas ocupantes han encontrado resistencia y rechazo de la parte ocupada, y por ello debemos poner el dedo en la llaga, y esta llaga es la ocupación israelí y lo que conlleva de sufrimiento. ¿Por qué estas voces no reclaman el fin de la ocupación y la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la aplicación de las normas internacionales y así poner fin al sufrimiento de todas las familias de las víctimas y los detenidos tanto del lado israelí como del lado palestino?

Los palestinos que viven bajo la ocupación israelí son humanos que aman la vida, la libertad y la dignidad y rechazan la ocupación y su explotación, y el exilio que llevan sufriendo decenas de años. Somos humanos como el pueblo de Israel, tenemos corazón y sentimientos y además tenemos un alto nivel académico en la región; lo que nos hace falta es una justicia y una libertad que están secuestradas por la ocupación. Debemos trabajar todos juntos para poner fin a esta ocupación y garantizar un futuro lleno de esperanza y sin miedo para todos los pueblos de la zona.

Enhorabuena a la familia y los amigos del soldado israelí por su libertad y a la vez nuestras felicitaciones a todas las queridas familias de los prisioneros palestinos que pronto serán liberados. Basta ya de ocupación y guerras, luchemos todos juntos por la paz, libertad y justicia.

Hace más de 2.000 años, un nazareno palestino, nuestro Señor Jesucristo, llevó a la humanidad su mensaje noble de paz, justicia y amor; el pueblo palestino, el pueblo de Jesús, necesita paz, justicia y amor y el sufrimiento de nuestro pueblo es el sufrimiento de nuestro Señor, por ello debemos trabajar todos juntos para conseguir la paz, justicia y amor para nuestro pueblo, para nuestros vecinos israelíes y para el mundo entero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de octubre de 2011