Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Hijos (políticos) en Downing Street

Tony Blair y David Cameron fueron padres siendo primeros ministros

Los londinenses suelen quejarse de que se pasan un siglo esperando el autobús y de repente vienen varios seguidos. Lo mismo ocurre en Downing Street con los bebés: después de 150 años sin rastro de pañales, Tony Blair y David Cameron han sido padres viviendo allí y, entre ambos, Gordon Brown se ha acercado mucho: vivía en Downing Street, aunque en calidad de canciller del Exchequer, cuando empezó a tener descendencia.

Lord John Russell tenía 56 años y era el primer ministro de la época por el partido Whig cuando en 1848 nació su cuarto hijo. Desde entonces pasó más de un siglo hasta que otro primer ministro, el liberal Henry Herbert Asquito, se mudó a Downing Street con niños todavía pequeños. Pero no nacieron allí.

La sequía de bebés la rompieron Tony y Cherie Blair, que se habían mudado a Downing Street en 1997 con tres hijos adolescentes y que el 20 de mayo de 2000 tuvieron a su cuarto hijo, Leo. Aunque durante años intentaron evitar que Leo fuera fotografiado, los Blair hicieron un amplio uso de sus hijos, incluido el más pequeño, como instrumento de propaganda política para reforzar su imagen de matrimonio joven, dinámico y familiar.

Lo mismo se puede decir de David y Samantha Cameron. La tragedia de su hijo Ivan, que padecía una terrible enfermedad degenerativa que le llevó a la muerte en febrero de 2009, cuando tenía tan solo seis años, humanizó la imagen de Cameron, pero su tendencia a recordar la tragedia de Ivan, antes y después de su muerte, empezó a provocar cierta susceptibilidad. También levantó sospechas el rápido embarazo de Samantha, que se anunció apenas unas semanas antes de la campaña electoral de mayo de 2010, que a la postre convertiría a Cameron en primer ministro. La pequeña Florence nacería unas semanas antes de lo esperado, en agosto de 2010, cuando los Cameron estaban de vacaciones.

Mucho más discretos con la tragedia y la familia han sido Gordon y Sarah Brown. Su primera hija, Jennifer Jane, nació prematura y murió a los pocos días. Luego llegó John y después James Fraser, que padece fibrosis quística. Brown apenas los mencionó siendo primer ministro. Y solo se le vio con ellos en público el día en que dejó Downing Street.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de octubre de 2011