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Reportaje:

Diez años de aparcamiento fantasma

Los vecinos de Velluters exigen la apertura del garaje de la calle de Viriato

La falta de aparcamientos en el céntrico barrio de Velluters es una de las quejas más habituales entre los vecinos del barrio. Por eso califican de insólito que la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia mantengan cerrado al público durante casi una década el aparcamiento de la calle de Viriato. De 292 plazas, el garaje está bloqueado, pendiente de un cambio de planeamiento solicitado por la Generalitat para poder vender las plazas. El trámite sigue sin aprobarse pasados dos años. Mientras tanto, las instalaciones se deterioran. El Grupo Municipal Socialista en el Consistorio ya ha cifrado en "cinco millones de euros el coste que tiene para las arcas públicas" mantener la infraestructura sin abrirla a los vecinos.

Algunos vehículos estacionan sin que exista autorización, según los vecinos

Sarrià critica que la instalación cerrada ha supuesto perder cinco millones

El Ayuntamiento de Valencia cambió en 2009 a petición de la Consejería de Hacienda el plan de reforma interior de Velluters para facilitar la venta de las plazas que, en principio, solo podían otorgarse en régimen de concesión por una serie de años y previo pago de un canon. El aparcamiento se acabó en febrero de 2003 bajo una plaza pública -y el subsuelo también lo es en tanto no se desafecte-, por lo que sin un cambio de planeamiento no es posible la venta en propiedad de las plazas. El expediente está en manos de la Consejería de Territorio.

Los residentes insisten al Ayuntamiento en que se pongan a su disposición estas plazas. Según cálculos de profesionales, si las plazas hubieran salido a precios asequibles, por ejemplo, 70 euros al mes de alquiler por los casi 10 años transcurridos, se habrían podido recaudar 2,4 millones de euros. En caso de venta, a precio de vivienda protegida, se recogerían unos 5,2 millones de euros.

Mientras, sigue en el aire la intención del Ayuntamiento que gobierna la alcaldesa Rita Barberá de arbitrar una solución. En concreto, el anuncio del concejal de Urbanismo de Valencia, Jorge Bellver, que en noviembre de 2009 aseguró que las 292 plazas iban a ser adjudicadas en breve por la Consejería de Hacienda. Y hasta la fecha. Dos años después, el aparcamiento sigue cerrado y los vecinos de uno de los barrios más céntricos de la ciudad de Valencia se quejan de problemas de estacionamiento en la zona.

Para colmo, los vecinos han denunciado que de forma ilegal algunos vehículos estacionan en el aparcamiento cerrado "sin que exista autorización oficial alguna", subraya el Grupo Municipal Socialista de Valencia. "Lo más lamentable es que el garaje presenta desperfectos y daños como goteras, humedades y charcos de agua permanentes en el suelo", describen los socialistas.

Pronto se cumplirán los 10 años de garantía de la obra, "sin que la Generalitat haya exigido a la empresa que lo construyó la reparación de estos daños". "Por la desidia de las Administraciones municipal y autonómica la reparación podría costarnos muy cara", añade el PSPV. Su grupo pedirá en un próximo pleno municipal que se pongan a disposición de los residentes estos 292 aparcamientos, al menos en régimen de alquiler.

El concejal socialista Vicent Sarrià insistió ayer en denunciar que el embrollo del aparcamiento de Velluters es "un ejemplo más de la mala gestión, en este caso, con la responsabilidad compartida entre el Ayuntamiento y la Generalitat".

Para Sarrià, mantener la infraestructura cerrada no solo repercute negativamente en las arcas públicas, puesto que el Ayuntamiento ha dejado de ingresar una importante suma de dinero, sino que "los vecinos de Velluters tiene que aparcar donde pueden". Además, afecta al entorno urbano puesto que "se puede comprobar cómo no se pueden plantar árboles porque los coches los destrozan".

Sarrià también recuerda que el aparcamiento se engloba en el complejo sociocultural del Conservatorio Superior de Música de Valencia y "recibió financiación europea, así como todo tipo de facilidades por parte del Ayuntamiento para que la Consejería de Hacienda pudiera vender las plazas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de octubre de 2011