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Reportaje:

Viaje a la mente de Max Estrella

El CAT estrena su versión de 'Luces de bohemia' desde la óptica del protagonista

En lugar de asistir a una representación de teatro a la italiana, con el escenario en cabeza y el patio de butacas enfrente, Francisco Ortuño propone una especie de juego dramático en el que el público se mete en la cabeza del protagonista. Así que en el estreno de La noche de Max Estrella, el próximo viernes en el Teatro Central de Sevilla, los espectadores se acercarán a una versión de Luces de bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán, en la que solo oirán lo que el poeta oye y, como el personaje es ciego, verán las imágenes que pueblan su mente. La propuesta es una coproducción del Centro Andaluz de Teatro (CAT) y el Centro Dramático Galego en el 75 aniversario de la muerte de Valle-Inclán. Las "alucinaciones visuales" del bohemio personaje se hacen realidad gracias al trabajo de la artista gallega Pilar Millán cuyas obras se verán proyectadas en dos grandes pantallas (13x7 metros). El espacio sonoro, otra de las claves del espectáculo, es una creación del también gallego Isaac Garabatos.

Carlos Álvarez-Nóvoa protagoniza el montaje que puede verse en el Central

La obra cuenta con la dirección y la dramaturgia de Francisco Ortuño

"A pesar de que se escribió en 1920 y se estrenó en 1924, es una obra totalmente contemporánea. Tiene una actualidad tan radical que nos hace pensar en lo que está pasando ahora en nuestra sociedad. Para mí, Valle-Inclán fue uno de los primeros indignados. Él se rebeló contra una sociedad capaz de prescindir de grandes poetas como Max Estrella, personaje inspirado en el escritor sevillano Alejandro Sawa", explicó ayer en Sevilla Francisco Ortuño, director del CAT, quien también firma la dramaturgia y la dirección de la obra.

"Luces de bohemia y La casa de Bernarda Alba, de García Lorca, son las obras fundamentales de la historia del teatro español contemporáneo. Es muy importante que nuestros clásicos sean repuestos con una visión actual. Por eso, ofrecer un clásico de esta forma tan particular es muy ilusionante para mí", aseguró el actor Carlos Álvarez-Nóvoa, quien encarna al poeta "hiperbólico andaluz", como lo definió su creador.

"La dramaturgia es fiel al texto de Valle, con la particularidad de que la acción transcurre en la cabeza de Max Estrella", aclara el protagonista. El resto de los personajes están presentes gracias a las voces de 20 actores andaluces entre los que se encuentran Roberto Quintana, Chema del Barco, Juan Luis Corrientes, María Alfonsa Rosso y Gregor Acuña.

"Luces de bohemia es un texto fustigador de la sociedad. Lo fue entonces y lo es ahora", dice Álvarez-Nóvoa con conocimiento de causa ya que esta obra fue el objeto de su tesina y de su tesis cuando se doctoró en Filología Hispánica, además de haberla protagonizado hace 30 años con el grupo Tiempo. "Representa el hallazgo de una nueva forma de expresión estética: el esperpento como deformación sistemática de la realidad", dice el actor con más de 50 años de carrera y que saltó al celuloide en 1999 con Solas, de Benito Zambrano. Desde entonces alterna el cine -ha intervenido en más de 20 largometrajes, el teatro y la televisión.

La noche de Max Estrella, que podrá verse en el Teatro Central del 14 al 16 de este mes y del 19 al 23, se representará después en todas las capitales andaluzas; así como en Galicia y en el Festival Madrid Sur. En total están previstas 40 funciones hasta final de año; aunque el montaje podría seguir de gira también en 2012. Con un presupuesto "mínimo, pero digno", como apunta Ortuño para referirse a los 40.000 euros que ha costado la producción de la obra, no la gira; este montaje es la respuesta a la crisis por la que han optado los centros de teatro autonómicos: coproducir. Y es que para el mundo del teatro las estrecheces siguen como en los días de Max Estrella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de octubre de 2011