Moneo despliega los planos

El Museo de Cementos Rezola repasa a través de maquetas y fotografías la construcción de la iglesia donostiarra de Iesu, diseñada por el arquitecto navarro

El arquitecto Rafael Moneo (Tudela, 1937) se mostró ayer como pez en el agua en la inauguración de la exposición Moneo-Parroquia de Riberas de Loyola, Iesu en el Museum Cementos Rezola de San Sebastián, una muestra que repasa el proyecto completo de diseño y construcción de la nueva y vanguardista iglesia ubicada en la vega del río Urumea y consagrada el pasado mes de junio.

Reflexivo y buscando las palabras apropiadas, el arquitecto navarro mostró planos, fotografías y maquetas del templo donostiarra que ha diseñado y desgranó los detalles que implicaron su construcción y algunas de las barreras arquitectónicas que tuvo que superar para abordar el reto que asumió tras la insistencia hace siete años de su amigo y párroco de Iesu, Jesús Mari Zabaleta.

"¿Cómo he sido tan atrevido?", se preguntaba Moneo sorprendido

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Ante una fotografía en blanco y negro, una toma desde arriba de la cruz quebrada e ingrávida rodeada de andamios, que da forma a la nave principal del templo, Moneo comentó sorprendido: "¿Cómo he sido tan atrevido diseñando ese vacío en el cielo?". El arquitecto reconoció que no se es consciente del alcance de lo que se hace ni del esfuerzo del trabajo cuando el proceso está en marcha. "Es más fácil verlo ahora", añadió.

Durante la inauguración de la muestra, a la que asistieron el alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre; el presidente de honor de Cementos Rezola, José María Etxarri, y el director del museo, Antonio Nolasco, se enumeraron algunas de las peculiaridades del proceso de construcción de la iglesia de 9.000 metros cuadrados de superficie, entre ellas, que el suelo se encuentra sobre unas marismas y obligó a cabar 30 metros hasta dar con tierra firme, casi los mismos que el templo se eleva hacia arriba, 28 en su punto más alto.

Echarri destacó la aplicación de un revestimiento especial autolimpiante y descontaminante sobre unos 10.500 metros cuadrados en la fachada exterior e interior de la iglesia que permite "reducir el nivel de polución en los alrededores del barrio de Riberas de Loyola". Moneo aprovechó para recordar el compromiso adquirido por FYM-Cementos Rezola para el mantenimiento de la blancura del material implantado.

El arquitecto recordó la simplicidad y la generosidad de los espacios e hizo referencias al estilo gótico de la iglesia, "en cuanto a que la gente tiene que mirar hacia arriba para ver la cruz" y a las formas cúbicas y los espacios arquitectónicos de las obras de Oteiza y Chillida reflejadas en algunos rincones del templo. Moneo reconoció que unas de sus obsesiones era construir ambientes que permitieran "relaciones privadas dentro de la iglesia en la búsqueda de espacios de soledad" para el recogimiento.

La muestra constituye el broche final del programa de actos de conmemoración de décimo aniversario del Museum Cemento Rezola, un equipamiento que a partir de ahora cambiará de orientación para dar cabida a "diferentes disciplinas artísticas, reflejo del tejido social y cultural del propio territorio de Gipuzkoa", explicó Echarri.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de octubre de 2011.

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