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Reportaje:FÚTBOL | Septina jornada de Liga

Un abismo entre los dos líderes

El Barça, con 460 millones de presupuesto, y el Levante, con 20, comparten la cabeza - El Madrid, con un triplete de Higuaín, ensaya el contragolpe y después la paciencia para martillear al Espanyol

En la Liga bipartidista se ha colado inesperadamente el Levante, paradigma del fútbol modesto, colíder por primera vez en sus 102 años de historia, con un presupuesto de 20 millones por los 460 del Barcelona, con el que comparte el podio y el color azulgrana. Pep Guardiola se reinventó en Gijón, con Adriano de interior derecho y Thiago de izquierdo, para volver a parecerse a sí mismo. A su vez, el Madrid martilleó al Espanyol (0-4). Primero a la contra y después en una larguísima jugada iniciada y terminada por Higuaín, autor también del primer gol y el cuarto. El tercero lo firmó el exespanyolista Callejón. Por una vez tuvo paciencia el Madrid.

El Levante parecía un equipo de autor que se resentiría al marcharse Luis García al Getafe previo pago de un millón de indemnización al club granota por romper su contrato. Pero el fútbol pertenece a los futbolistas y a los del Levante, sobrados de ilusión y años, les ha dado por disfrutar con cuatro victorias, dos empates y solo tres goles encajados. El orgullo es un motor formidable para los desechados y dos, el extremo Juanlu y el central Nano, fueron despreciados en su día por el Betis, el rival que ayer mordió el polvo con un tanto de Juanlu y un feliz Nano.

La figura del portero vive una época dorada en España. Roberto salvó al Zaragoza en El Madrigal y otro Roberto, el del Granada, frenó la voracidad de Soldado, del Valencia, defendido a su vez por un impecable Guaita pese a la presión de un suplente de lujo, Alves. Varas, a su vez, se consolida en la portería del Sevilla y contribuye a que su equipo sea, junto al Levante, el menos vulnerable del campeonato. Sus reflejos domaron los remates de Falcao, del Atlético, y propiciaron, junto a un también decisivo Courtois, un empate decepcionante en el Calderón.

El gusto por el ataque se ha extendido y también los goles antológicos, como el zurdazo de Pedro León, la chilena de Baptista o el tiro desde 54 metros de Íñigo Martínez, este último en un choque vasco gobernado con dos goles por Llorente, que avaló el aperturismo de Marcelo Bielsa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de octubre de 2011