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Ourense privatizará un parque que se abrió en junio y que costó 3,6 millones

El Ayuntamiento se declara incapaz de afrontar el mantenimiento del recinto

El Ayuntamiento de Ourense privatizará la gestión de uno de los proyectos estrella del Gobierno municipal de PSdeG y BNG. El jardín botánico de Montealegre podría pasar a gestión privada debido al alto coste del mantenimiento de los 122.000 metros cuadrados que ocupa. Inaugurado aún en obras y sin recepcionar el pasado 10 de junio, ahora ha sido clausurado por las graves deficiencias que presenta. El alcalde, Francisco Rodríguez, admitió ayer que se contempla la gestión privada del espacio, una vez se subsanen los problemas que presenta, a través de un órgano independiente.

El recinto, con un coste de más de 3,6 millones, fue estrenado por el exconcejal socialista Demetrio Espinosa, el día antes de que se formara la nueva corporación municipal. La edil responsable de Medio Ambiente es la nacionalista Marta Arribas, que hereda el problema.

La infraestructura se ha clausurado por los riesgos que entraña su abandono

El mantenimiento del parque, según las fuentes consultadas por este periódico, absorbería todo el presupuesto que se destina a la conservación de los espacios verdes de la ciudad y que suman más de un millón de metros cuadrados de superficie. Ahora el parque presenta un evidente estado de abandono: no tiene electricidad, el sistema de agua corriente no funciona, el acceso para minusválidos es deficiente, la maleza crece en los caminos, las especies plantadas se están secando, las pantallas electrónicas han sido robadas y los muros se han llenado de pintadas. Y por si fuera poco, un incendio intencionado calcinó en la madrugada del domingo al lunes una pequeña superficie del recinto. Cinco focos estratégicamente situados ardieron durante casi tres horas. El alcalde lo calificó como un "atentando". "Quieren matar a la criatura antes de nacer", dijo.

Los grupos de la oposición, PP y Democracia Ourensana, tachan el proyecto de despilfarro, fruto de un "capricho del concejal Demetrio Espinosa". Dicen que es un "presunto jardín" y que la clasificación de botánico le viene grande porque "es un secarral". También se quejan de la opacidad del gobierno local, al que acusan de impedir el acceso a las facturas del acto de inauguración y a las partidas de gasto de la obra, financiada a través del Plan E. Democracia Ourensana incluso contempla la posibilidad de solicitar esa documentación a través del juzgado. El PP cuestiona la presencia de empleados municipales en el recinto durante el tiempo que permaneció abierto.

Para cobrar las subvenciones del Estado a la obra debe constar el acta de recepción y la certificación final, que aún no están en poder del Ayuntamiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de septiembre de 2011