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CARTAS AL DIRECTOR

Contra la degradación de la escuela pública

No estamos peleando por dos horas más o menos de trabajo. No estamos peleando por más apoyos. No es por la enseñanza secundaria. No es en absoluto por el sueldo.

Estamos peleando, y hay que decirlo alto y claro, contra un plan muy eficaz y muy bien diseñado que pretende ir degradando la escuela pública en su conjunto. Para que, cuando esté suficientemente mal, todas las familias que puedan permitirse pagar por una educación de más calidad lleven a sus hijos a la escuela privada-concertada. Este plan se lleva aplicando con éxito desde hace seis o siete años. Estamos luchando contra la privatización encubierta de la educación pública.

¿Bajo qué condiciones aceptaríamos desmovilizarnos y volver a dar clase? Desde luego que hay que volver a contratar al profesorado interino que ha sido despedido. Y hay que convocar oposiciones para que se conviertan en funcionarios. Aceptamos trabajar dos horas más. Incluso creo que aceptaríamos una nueva bajada de sueldo si pareciera razonable, pero que haya muchos menos alumnos por aula y se creen nuevos grupos a los que darían clase los profesores readmitidos. Como consecuencia se podría atender a cada persona según sus necesidades (dificultades académicas, superdotación intelectual, problemas de idioma...).

Estas condiciones que ponemos sobre la mesa son para todas las etapas educativas y para escuelas de idiomas, arte y conservatorios.

Además hay que retirar los decretos de educación infantil de 2008 y devolver la democracia a los centros educativos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de septiembre de 2011