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Varios colectivos sociales y Bildu tratan de frenar el desahucio de dos ancianos

El sindicato agrario EHNE, los grupos políticos de Bildu en Berango y Sopelana y más de quince organizaciones culturales y sociales intentarán evitar el próximo día 27 que una pareja de ancianos sea desahuciada del caserío de Berango donde viven por no poder hacer frente a un préstamo de 25.900 euros. Para ello han convocado una movilización que comenzará a primera hora de la mañana en el entorno del hogar del octogenario matrimonio de baserritarras.

Según explicó ayer un portavoz de EHNE, Loren Ortiz, los ancianos acudieron en su día a un banco a solicitar el préstamo, destinado a realizar unas obras de reforma en el caserío, pero no se lo concedieron debido a su edad. Ante la negativa contactaron con una entidad de crédito instantáneo que, según EHNE, se aprovechó del desconocimiento del matrimonio de la materia para introducir "cláusulas abusivas" como la obligación de devolver el dinero en tres meses y la "clara desproporción" entre el crédito y el aval -el propio caserío y los terrenos colindantes, tasados en unos 540.000 euros-, lo que supone, según la central, un caso de "estafa y usura". El préstamo establecía un interés del 5% y otro de demora del 29%.

La pareja está dispuesta a saldar su deuda, con los correspondientes intereses y el letrado del matrimonio, Jokin Txapartegi, reclamó una prórroga de un mes al juez que lleva el caso. El abogado destacó que el "negocio" del prestamista es quedarse con las propiedades porque, según razonó, "nadie que pida 25.900 euros puede devolverlos en tres meses".

Intromisión en el honor

La Sala Primera del Tribunal Supremo resolvió ayer confirmar la condena impuesta a un trabajador del hospital psiquiátrico de Zamudio, por "intromisión ilegítima en el honor" de una médico de dicho centro, encargada de la prevención de riesgos laborales.

La conducta que originó la demanda consistió en un correo electrónico para "destinatario abierto" remitido por el demandado, empleado del mismo hospital y, además, secretario general de la asociación de auxiliares psiquiátricos de Euskadi, en el que se refería a la demandante, integrante de la unidad de prevención de riesgos laborales del referido centro hospitalario, como Doctora Mengele, a la que calificaba como "persona más despreciada del hospital".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de septiembre de 2011