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18 meses de prisión por agredir a un empleado de Ferrocarrils

Agredir a un empleado público puede tener un duro castigo en los tribunales por la especial protección que merecen los funcionarios como representantes de la autoridad. Es el caso de un hombre condenado a 18 meses de cárcel por la Audiencia de Barcelona por haber atacado en enero de 2008 al trabajador de los Ferrocarrils de la Generalitat que le había reclamado que pagara el billete.

Los hechos sucedieron en la estación de plaza de España de Barcelona. El fiscal acusó al agresor por los delitos de atentado a la autoridad y lesiones: la víctima sufrió la fractura del peroné, la pérdida de dos piezas dentales y contusiones en el hombro y la mandíbula.

Otra agresora a la que su comportamiento puede salir muy caro es Maria P., quien presuntamente agredió a dos médicas del Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas en agosto de 2009 porque consideraron que las patologías que sufría no le impedían reincorporarse al trabajo. El fiscal le pide cuatro años de prisión por un delito de atentado a la autoridad y dos de lesiones.

La presunta agresora no recuerda haber pegado a las médicas porque, dijo, tuvo "un ataque de nervios". Una testigo replicó que en realidad tuvo "un ataque de mala educación". La acusada aseguró que temía volver a trabajar porque en el pasado había sufrido un episodio de acoso sexual y que tenía un cuadro de ansiedad y depresión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de septiembre de 2011