Necrológica:Perfil
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Jordi Pere Cerdà, el poeta de la Cataluña Norte

El pasado domingo, en una fecha tan emblemática como el 11 de septiembre, fallecía en su casa de Perpinyà, a los 91 años de edad, el poeta, narrador y dramaturgo catalán Antoni Cayrol, que firmó todas sus obras con el seudónimo de Jordi Pere Cerdà.

Cayrol nació el 4 de noviembre de 1920 en Sagallosa. Con 20 años empieza componiendo pequeñas piezas teatrales, que representa entre amigos; pero le alcanza la II Guerra Mundial, donde combatirá como soldado raso. A su vuelta, comprobando que el catalán está en decadencia en aquellas comarcas que el tratado de los Pirineos hizo francesas, asume su recuperación y se da a conocer por su actividad como promotor y organizador de actos culturales. En 1960 se instala en Perpinyà y abre la Llibreria Catalana, desde donde da a conocer al público francés las obras de los escritores catalanes del momento.

La poesía de Jordi Pere Cerdà toma como tema principal los problemas sociales y lingüísticos de su tierra natal. Sus paisajes son los de la montaña pirenaica, los del Rossellò y la Alta Cerdanya, elaborados como representaciones de un estado de ánimo. Sus personajes son los aldeanos y la gente del campo con la que convivió hasta los 40 años, cuya voz recogió en su narrativa con un idioma llano y plagado de localismos. Una poética construida de naturaleza y de conflictos soterrados, recopilada en su Obra poètica (Editorial Barcino, 1966) y en Poesía Completa (Editorial Columna, 1988), obra esta última por la que recibió el Premio de Literatura de la Generalitat de Catalunya de 1989.

De su obra narrativa cabe destacar Contalles de Cerdanya (Ed. Barcino, 1962), Colocació de personatges en un jardí tancat (por el que recibió el Premio Crítica Serra d'Or de 1985) y su novela Passos estrets per terres altes (con la que ganó el Premi Nacional de Literatura de Catalunya de 1999). También recopiló dos libros de memorias, Cant alt: autobiografia literària (Ed. Curial, 1988) y Finestrals d'un capvespre (Ed. Trabucaire, 2009), así como un volumen de prosa poética titulado Dietari de l'alba (Ed. Columna, 1988).

Su contribución a la revitalización del catalán en la Cataluña Norte y la calidad de su obra literaria le hicieron merecedor en diversas ocasiones de distinciones institucionales a este lado de los Pirineos. En 1986 fue galardonado con la Cruz de Sant Jordi, y en 1995 se alzó con el Premio de Honor de las Letras Catalanas. En 2006 se formó una plataforma que le propuso al Premio Nobel de Literatura. En 2007 fue distinguido con el Prix Méditerranée Roussillon, único galardón que recibió por parte de alguna institución francesa. Sus restos descansarán entre sus paisajes predilectos, en el pequeño cementerio de montaña de Sagallosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de septiembre de 2011.