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El agravamiento de la crisis | El impacto en los mercados

La Bolsa española pierde la mitad de su valor desde los máximos de 2007

El Ibex 35 cae un 52% en cuatro años arrastrado por bancos y constructoras

En el mercado hay una sensación de vivir en un bucle permanente. La Bolsa cotiza decepciones desde hace cuatro años. El 8 de noviembre de 2007, el Ibex 35 cerró en 15.945,7 puntos, su máximo histórico (aunque durante la sesión del día siguiente llegó a alcanzar 16.040 enteros). El índice se ha dejado un 52% de su valor desde entonces y cotiza en 7.640,7 puntos. El castigo acumulado por el selectivo español es menor al que registra el indicador bursátil italiano desde sus máximos precrisis (-69%), está en línea con las pérdidas de CAC 40 francés, el Nikkei 225 japonés y el Euro Stoxx 50 (indicador que agrupa a los principales valores del área euro), y es mayor que los retrocesos del índice DAX alemán (-37%), el Footsie 100 británico (-23,8%) y el Dow Jones estadounidense (-23,2%).

Las empresas de menor tamaño bajan más que los pesos pesados

En cuatro años, las cotizadas han dado 125.639 millones en dividendos

Si se comparan la capitalización y los beneficios, la Bolsa está barata

El temor a una nueva recesión mundial y la grave crisis financiera e institucional en la que está inmersa la zona euro han acelerado las ventas de los inversores desde comienzos de agosto pasado. El Ibex 35 pierde un 22,5% en 2011 y está cada vez más cerca de los 6.817 puntos a los que cerró el 9 de marzo de 2009, el nivel más bajo que ha tocado el índice desde el estallido de la crisis.

En estos cuatro años de turbulencias el castigo bursátil ha sido generalizado, si bien sectores como el bancario y el constructor encabezan las pérdidas. Las compañías del Ibex que más caen desde sus máximos históricos son Sacyr Vallehermoso (-91%), Gamesa (-90,5%), FCC (-81%), Banco Popular (-80,4%), Mediaset (-80,2%), ArcelorMittal (-79,9%) y Acciona (-75,5%). Por el contrario, las acciones que menos lejos están de su cotización más elevada son las de Inditex (-9%), Amadeus (-16,9%), Ebro Foods (-30,8%), Red Eléctrica (-31,3%) y Repsol (-38,2%).

Cuando el Ibex 35 cerró en máximos históricos, la capitalización bursátil conjunta de las empresas del índice era de 551.031 millones de euros y ahora el valor de mercado del selectivo es de 280.573 millones. A la hora de comparar estos datos hay que tener en cuenta que la composición del Ibex ha sufrido cambios en este periodo de tiempo y que la capitalización que aportan numerosas empresas al indicador está corregida por su capital flotante (acciones que cotizan libremente en Bolsa).

En noviembre de 2007 Telefónica era la compañía española que más valía en Bolsa (109.742 millones). La operadora sigue liderando actualmente la clasificación, aunque con una capitalización sensiblemente inferior: 57.917 millones. Banco Santander conserva el segundo puesto pero su tasación por el mercado se ha reducido desde 93.814 millones a 44.429 millones. Donde ha habido cambios ha sido en el tercer puesto. En 2007 ese lugar le correspondía a BBVA con una capitalización de 62.103 millones. Cuatro años después el banco presidido por Francisco González solo vale 23.413 millones y ha sido superado por Inditex (36.570 millones) e Iberdrola (25.988 millones).

Aunque el Ibex 35 sigue siendo un índice bursátil donde el sector financiero tiene un gran peso, la crisis ha sido especialmente dañina para la cotización de los bancos, reduciendo su influencia en el selectivo. Hace cuatro años las entidades financieras ponderaban por el 33,41% del índice y ahora apenas superan el 29% (la próxima inclusión del Bankia elevará ligeramente ese porcentaje). Esta situación ha provocado que la evolución de la Bolsa española sea un poco más dependiente si cabe de lo que haga la acción de Telefónica. Cuando el mercado llegó a su máximo histórico, la ponderación de la operadora era del 19,9% y ahora es del 20,64%.

Si el castigo sufrido por las empresas del Ibex desde el estallido de la crisis es significativo, mayor aún es la corrección experimentada por aquellos valores de menor tamaño. Estas empresas sufren una penalización por parte de los inversores debido a su menor liquidez, elevada dependencia del mercado doméstico y mayores trabas para lograr financiación. En concreto, el índice Ibex Medium Caps, que incluye a las compañías cotizadas de tamaño medio, se deja un 66% de su valor desde los máximos de 2007, mientras que el Ibex Small Caps, que engloba a las sociedades pequeñas, retrocede un 72%. Dentro del índice general de la Bolsa de Madrid hay más de 30 empresas cuya capitalización de mercado no supera los 100 millones de euros.

El revés sufrido por los inversores en su cartera debido a la caída de las cotizaciones se ha visto en parte compensado por la política de remuneración de muchas compañías con sus accionistas. Entre enero de 2007 y julio de 2011, las empresas cotizadas españolas han repartido a sus propietarios 125.639 millones de euros en dividendos, según las estadísticas del servicio de estudios de Bolsas y Mercados Españoles (BME). A esta cantidad habría que añadir otros 2.596 millones en concepto de devolución de prima de emisión.

La Bolsa ha caído a un ritmo mayor que los beneficios empresariales. El resultado de esta divergencia es que el mercado español cotiza con un PER (número de veces que el beneficio por acción está contenido en la cotización) menor a las 10 veces, sensiblemente por debajo de su media histórica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de septiembre de 2011