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Reportaje:BALONCESTO | Europeo de Lituania

La semilla de Yugoslavia

La joven Serbia de Teodosic y Krstic cultiva el gen competitivo y el talento de sus maestros

Cuando Yugoslavia se partió en trozos, una mina de talento baloncestístico se esparció por el mapa. Las diferentes repúblicas comenzaron a competir bajo su propia bandera. Hasta seis partieron de inicio en este Europeo. Tres se quedaron en la primera fase (Bosnia, Croacia y Montenegro) y otras tres sobreviven en la segunda: Serbia, Eslovenia y Macedonia (ya clasificada para cuartos). El potencial que tendría hoy un equipo que reuniera lo mejor de cada país es inimaginable. Por eso Dejan Bodiroga tuerce el gesto cuando le preguntan si el actual esplendor de España en el baloncesto internacional es comparable al de la antigua Yugoslavia en los 90. "Nuestra generación ganó dos Mundiales, tres Europeos y una plata olímpica", zanja.

Bodiroga: "Estamos creciendo, y si estamos bien en defensa podemos con todos"

Serbia es la alumna más directa de aquella Yugoslavia. Pero todavía es solo una semilla que va creciendo ante el espejo de sus maestros. El rival hoy de España es el segundo equipo más joven de los 24 que han participado en el Europeo, tras Letonia (22,9 años de media). La plantilla serbia promedia 24,5 por los 26,5 del conjunto español. De ahí que Nenad Krstic sea el padre de esta generación con solo 28 años, mientras que en España hay cuatro jugadores con más edad (Pau, Navarro, Calderón y Reyes).

Heredera del mejor gen competitivo y del talento yugoslavo, el seleccionador, Dusan Ivkovic, ha armado un equipo con pocas canas y que pule las mismas piezas desde hace tres años. Para España no es ninguna desconocida. La selección de Scariolo ganó a Serbia la final del Europeo de 2009, pero los balcánicos se cobraron venganza en los cuartos del pasado Mundial, con ese triple estratosférico de Teodosic desde ocho metros cuando el tiempo se agotaba. El joven base es el alma de este conjunto por su manera de mover a sus compañeros y por su liderazgo silencioso. Y el pívot Krstic, que este verano ha cambiado los Oklahoma de la NBA por el CSKA Moscú, es el brazo ejecutor y el hombre de las malas pulgas. Capaz, por ejemplo, de lanzar una silla por los aires en un amistoso contra Grecia antes del último Mundial, trastada que le costó tres partidos de sanción.

Teodosic manda y el capitán Krstic anota. Lituania se llevó 21 puntos con su firma. "Se han consagrado como dos estrellas", explica Scariolo. "Serbia es un rival de los mejores. Tienen talento y disciplina, y el mismo estilo de juego desde hace años. Son un bloque consolidado". "Para ganar a Serbia hay que mejorar más. Es un rival más peligroso después de su última derrota", avisa Navarro.

El triple de Teodosic está "en la mente" del equipo español. También unos supuestos gestos despectivos de Ivkovic hacia el banquillo. "Hay ganas de volver a encontrarse. Un triple así es clase y suerte. Se mete uno cada 15 años. Tenemos una motivación especial", dice Scariolo. Pero Serbia también está con ganas. "Todo está en nuestra cabeza. De España lo sabemos todo. Junto a Francia, son los más rápidos y duros. No nos van a sorprender", razona Savanovic, ala-pívot del Valencia. "Me esperan los dos Gasol... E Ibaka. No se puede parar a todos a la vez, va a ser una lucha muy dura. Pero yo confío en mí mismo", apunta el volcánico Krstic. Bodiroga da ventaja a España bajo el tablero: "Con Pau y Marc tienen más calidad, pero Serbia está creciendo y, si está bien en defensa, puede con todos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011