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Reportaje:BALONCESTO | Europeo de Lituania

Scariolo exige más

El equipo español, que hoy se mide a la talentosa Serbia, denota acusados baches y poca aportación de varios jugadores

La tormenta se desencadena de nuevo sobre la Universidad de Vilna, donde el tiempo es tan cambiante e imprevisible como el juego desplegado por la selección española en la media docena de partidos que ha disputado en el Eurobasket. A la salida del entrenamiento, Scariolo y Navarro se cruzan en el campus universitario con sus antagonistas, Ivkovic y Teodosic. Unos y otros se afanan en los últimos retoques con vistas al partido que enfrenta hoy a España y Serbia (14.30, La Sexta), clave en el camino hacia los cuartos de final.

Se trata de un pulso cargado de historia, con el último antecedente muy próximo, aciago para el equipo español. Sucumbió en el cruce de cuartos del Mundial de 2010 con una última cuchillada, un lejano triple anotado por Teodosic a falta de tres segundos que cerró un 92-89 para los serbios. "Volvería a actuar de la misma forma", explica por enésima vez Scariolo, a quien se le reprochó por no ordenar que se cometiera falta sobre Teodosic. Aquél final cruel de partido en Estambul puede tener su efecto sobre el de hoy en Vilnius. Scariolo reclama a los suyos: "Concentración, intensidad y energía. Hay que subir un peldaño en las prestaciones".

Cuatro jugadores españoles no alcanzan los dos puntos de media

Navarro: "Las sensaciones no son del todo buenas, hay que estar centrados"

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Pese a la victoria, el lunes frente a Alemania, el juego español ha exteriorizado lagunas preocupantes. Varios jugadores, sobre todo los de banquillo, no han alcanzado un rendimiento mínimo cuando ha sido su turno. El buen tono exhibido por Ricky Rubio y San Emeterio ante Alemania se observa como un rayo de esperanza.

España, a diferencia de equipos como Lituania, Serbia o Francia, con mayores aportaciones de sus banquillos, cuenta hasta con cuatro jugadores que no alcanzan los dos puntos anotados de media: Claver, que se ha quedado sin jugar la mitad de los partidos, Sada, en su papel de tercer base, Llull, muy irregular, y Ricky Rubio, que suma 1,5 puntos de media, aunque fue elogiado por Scariolo tras el partido ante Alemania porque aporta otro tipo de acciones en la cancha: dirección, defensa, asistencias, recuperaciones y rebote.

Pero en los momentos en que los hermanos Gasol o Navarro, por una u otra razón, no son capaces de anotar, se echa de menos una mayor contribución, sobre todo anotadora, de otros jugadores. Contra Alemania, por ejemplo, solo anotaron seis jugadores y de ellos, Calderón solo consiguió dos puntos y Rudy Fernández, seis.

Scariolo considera imposible que los doce jueguen siempre bien. "Eso depende de circunstancias que no se pueden crear para todos ellos, del rival, de la forma y de otros factores". Navarro aboga por una mayor aportación de todos. "El campeonato es largo y varios tienen muchos minutos acumulados. Es importantísimo que la gente salga metida, igual que hicieron Ricky y San Emeterio contra Alemania. Tenemos un equipo amplio y con capacidad para hacerlo". El Eurobasket de Lituania es el primero en el que compiten 24 equipos y aquellos que lleguen al final habrán disputado 11 partidos en 19 días.

El capitán de la selección previene: "Las sensaciones no son del todo buenas. Sabemos que hay momentos de partido en los que tenemos que estar más centrados. Nos ha pasado mucho: estamos seis, ocho puntos arriba, y no lo hemos controlado y hemos permitido que se metieran otra vez en el partido. La concentración es clave, igual que el nivel defensivo para poder correr, jugar con ritmo y desparpajo y estar más acertados".

En los últimos cuartos de partido ha sido donde el equipo español ha estado más descartado y ha perdido el parcial ante Polonia, Lituania y Turquía. Contra Alemania se corrigió la situación pero no se pudo evitar que el equipo de Nowitzki lograra un par de parciales tremendos, el primero después de que España se pasara cuatro minutos sin anotar. Ese es otro aspecto a corregir de manera obligada ante un rival tan fiero como Serbia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de septiembre de 2011