Dos horas al día en un autocar para ir al colegio

El colegio Ausiàs March, en el barrio de Butarque (Villaverde), existe como tal desde 2009, pero nunca había tenido su propio edificio. Los niños matriculados en él iban a clase a otro colegio cercano, El Greco. Este curso, por fin, eso iba a cambiar. Estaba previsto inaugurar el edificio antes de que empezaran las clases. Pero las obras no han terminado a tiempo. El colegio aún está a medio construir, por lo que la Consejería de Educación ha decidido trasladar temporalmente a 240 niños de entre tres y cinco años al Juan Herrera, en Vallecas. Un centro "cercano", según Educación, que ayer afirmó que dispondrá "un transporte gratuito" para llevar a los niños.

La solución de la Consejería no convence a los padres, que se quejan de que niños muy pequeños van a pasar cerca de dos horas al día en un autocar. Es el caso de Miriam Rodríguez, madre de un niño de tres años que este curso va al colegio por primera vez. "Optamos por el Ausiàs March precisamente porque lo íbamos a tener enfrente de casa. Ahora resulta que los niños desayunarán en El Greco, los llevarán a Vallecas, los volverán a traer a la hora de comer, y volverán a Vallecas por la tarde. En total, dos horas de trayecto en autocar", explica.

Edificio sin acabar

La construcción del Ausiàs March se licitó el 8 de septiembre de 2010 y la obra se adjudicó el 3 de febrero de este año, pero hasta el mes de mayo no empezaron los trabajos, según la Asociación de Vecinos Independiente de Butarque (AVIB). Como resultado, el edificio aún está sin rematar. Un portavoz de la Consejería de Educación aseguró ayer que el edificio estará listo el 3 de octubre. Mientras, la única solución es el traslado al colegio de Vallecas, un centro que la Comunidad de Madrid tiene reservado para este tipo de incidencias, generalmente para acoger a alumnos de colegios en obras.

La AVIB critica la "política de ampliaciones, parches y chapuzas" de la Consejería, que en su opinión "está condenando a los niños de Butarque a una educación pública absolutamente vergonzosa". La asociación critica que los niños no puedan empezar el curso en el colegio El Greco, que al menos está en el mismo barrio. El motivo, asegura, es que las clases que ocupaban los niños del Ausiàs March se destinan este año a escolarizar a niños de 1º de la ESO. "A pesar de contar con 978 niños de entre 9 y 16 años, el barrio carece de instituto", lamenta la asociación.

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Sobre la firma

Elena G. Sevillano

Es corresponsal de EL PAÍS en Alemania. Antes se ocupó de la información judicial y económica y formó parte del equipo de Investigación. Como especialista en sanidad, siguió la crisis del coronavirus y coescribió el libro Estado de Alarma (Península, 2020). Es licenciada en Traducción y en Periodismo por la UPF y máster de Periodismo UAM/El País.

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