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Reportaje:

Un recorrido instantáneo

Ocho autores de las obras que se exhiben en Getxophoto explican sus trabajos durante una visita especial

Tener cerca al autor de una obra cuando se acude a una exposición supone un lujo muy pocas veces al alcance del gran público. Ayer fue una de esas raras ocasiones y tuvo como marco Getxophoto, el festival fotográfico que arrancó el pasado jueves y concluirá el 30 de septiembre. La organización citó a ocho de los autores de las instantáneas que adornan las calles del barrio getxotarra de Algorta para una visita especial. Decenas de personas se unieron al recorrido, encabezado por Frank Kalero, comisario de la exposición, y por su director, Jokin Aspuru. La muestra lleva por lema este año Elogio de la vejez.

El recorrido partió de la Casa de Cultura de Getxo, donde luce Dianna, una serie del holandés Sander Marsman, estudiante en la Royal Academy of Art de La Haya y asistente del fotógrafo Leonie Hampton. El propio Marsman detalló que su trabajo, que versa sobre la transexualidad en la vejez, surgió cuando conoció a un transexual en Berlín, que le presentó a Dianna. La protagonista de sus instantáneas solo en la vejez tuvo el "valor" para "dejar vivir a la persona que siempre había llevado dentro" y mostrar su identidad sexual.

Decenas de personas siguieron el recorrido con los fotógrafos

El siguiente punto de la ruta fue la estación de metro de Algorta, donde se encuentran tres retratos del bilbaíno Ricky Dávila, ayer ausente, miembro de la agencia Cover y colaborador de EL PAÍS. Ibérica "refleja los cambios que se han producido en los rostros de los españoles", señaló Kalero. Dávila realizó los retratos de las tres mujeres de la serie en las fiestas de San Isidro de 2007 en Getxo.

El imprevisto de la jornada se produjo en la siguiente parada: una oficina de Correos donde se exhibe Huertas urbanas, de Vicente Paredes. El local se hallaba cerrado por una huelga, lo que impidió que el público pudiera disfrutar de su trabajo.

El punto alegre de la ruta lo puso el catalán Josep Echaburu, finalista en 2010 del prestigioso premio Oskar Barnack de Leica. Su Centro de vida se centra en la realidad amable de los geriátricos donde Echaburu pasó seis meses para realizar este trabajo. Una anciana posa con una muñeca, regalo de un novio que murió al día siguiente de entregársela durante un bombardeo en la Guerra Civil.

Tras conocer la visión sobre los enfermos de alzhéimer de la autora sueca Maja Daniels, el grupo se acercó hasta el mercado de Algorta, frente a cuya carnicería se han ubicado los inquietantes trabajos del israelí Michael Ackerman, quien tampoco pudo estar presente ayer.

I feel old ("Me siento viejo", en inglés) son instantáneas "muy privadas y emocionales" que no dejaron a nadie indiferente. Algo similar le ocurrió al público con la impactante propuesta de Walter Schels: retratos de pacientes terminales tomados antes y después de su fallecimiento.

Tras repasar la obra de Annet Van Der Voort y Ana Galán, y observar los posavasos que soportan las fotografías de Irma, la abuela de Patrick Duncan, llegó el turno de disfrutar con Queens, la serie del venezolano Luis Cobelo, quien trabaja para National Geographic, EL PAÍS y Rolling Stone. Cobelo retrata un concurso de belleza para mayores de 60 años. "Premian la belleza interior", matizó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de septiembre de 2011