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Tres peregrinos de una familia mueren atropellados en Galicia

Cumplían una promesa tras salvarse en otro accidente

Santiago de Compostela

La expedición había partido con sus chalecos reflectantes sobre las seis de la mañana de Merelle, una aldea de Ordes (en la provincia de A Coruña) para cumplir lo prometido. Más o menos un año antes, A. G. J., camionero de 40 años, había salido ileso de un accidente y ya entonces decidió que caminaría hasta Caión, en plena Costa da Morte, para agradecérselo a la Virgen de los Milagros, tal y como hacen numerosos fieles en una romería multitudinaria que se celebra cada año en el mes de septiembre.

Seis familiares acompañaban al autor de la promesa en su peregrinaje. Los siete habían madrugado para recorrer los 30 kilómetros que separan su aldea de Merelle de la iglesia de Caión en la Costa da Morte. Por motivos que se desconocen, sobre las 6.40 de la madrugada y cuando aún no habían recorrido los primeros mil metros de una angosta carretera secundaria, un coche se salió de la vía y arrolló al grupo de caminantes que iba más rezagado. Fallecieron el camionero que había sobrevivido al siniestro anterior y dos tías suyas, cuñadas entre sí, de 59 y 49 años.

En el suelo, el Opel Vectra que les embistió ni siquiera dejó huellas de la frenada, una pista que lleva a los investigadores del accidente a pensar que el conductor del vehículo, un hombre de 35 años que no dio positivo en la prueba de alcoholemia, pudo quedarse dormido.

Día de luto

Tras prestar declaración ante la Guardia Civil, este hombre, que resultó herido leve, quedó en libertad y no se le imputa ningún delito, según informó Efe. El atropello y el contexto en el que se produjo provocó un hondo pesar en el Ayuntamiento de Ordes, cuyo alcalde, Manuel Regós, decretó para hoy día de luto oficial en todo el municipio.

Por otra parte, un niño de dos años y su padre, de 41, fallecieron el viernes tras ser atropellados por un turismo en el barrio de El Carmel de Barcelona. El conductor, un joven que iba acompañado de su padre, fue detenido por la Guardia Urbana acusado de presunto homicidio imprudente, aunque dio negativo en la prueba de alcoholemia.

El accidente se produjo sobre las 20.10. El niño se escapó de la acera y su padre trató de cogerlo justo cuando pasaba el coche que los atropelló. Durante dos horas, las ambulancias que acudieron al lugar del siniestro trataron de reanimar a los heridos, según varios vecinos que presenciaron los hechos. Los residentes denunciaron que en lo que va de año este es el tercer accidente en el mismo punto, junto a un paso de peatones de la calle Conca de Tremp, en la esquina con Queixans, informa Laia Reventós.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de agosto de 2011