Críticas a Royal Bank por pagar altos sueldos externos y despedir a los fijos

Un correo interno desvela que la entidad contrató servicios por 2.700 euros al día

Los sindicatos británicos han puesto el grito en el cielo ante las revelaciones de que el Royal Bank of Scotland, entidad bancaria intervenida por el Estado tras recibir inyecciones multimillonarias de dinero público, está pagando a sus trabajadores temporales hasta 2.000 libras diarias (2.700 euros). La filtración de un correo electrónico enviado por error a cientos de miembros de la plantilla del banco ha permitido conocer ese dato, que en algunos casos representa sueldos de medio millón de libras anuales para los contratados externos.

Su divulgación ha suscitado gran controversia en Reino Unido no solo por tratarse de un banco bajo control estatal mayoritario (83%), sino también sumido en un proceso de reestructuración que prevé el despido de 2.000 trabajadores en el próximo año y medio. Las pérdidas registradas por la entidad en el primer semestre del año -en parte debidas a su exposición a la deuda griega- ascendieron a 794 millones de libras, pero el pasado marzo el propio RBS confirmó que un centenar de sus ejecutivos se embolsaron alrededor de un millón de libras cada uno. En el pico de la escala, los bonus percibidos por cinco de ellos alcanzaron un total de los 26 millones de libras.

El banco está bajo control estatal y planea prescindir de 2.000 empleados
La comunicación fue enviada por error a cientos de trabajadores

El sindicato Unite acusó al Royal Bank of Scotland de "arrojar dinero" a los bolsillos de miles de contratistas por parte de una entidad salvada por el Estado de la quiebra y, por tanto, respaldada con el dinero del contribuyente. Esos tres millares de trabajadores a título temporal y con retribuciones muy elevadas se han incorporado al RBS principalmente para ejercer funciones relacionadas con el plan de venta de algunos negocios de la entidad y con la integración de los activos de ABN Amro, adquiridos en 2007. Los sueldos más altos percibidos corresponden a los empleados especializados en contabilidad, finanzas e información tecnológica. David Fleming, responsable de Unite, reprocha al banco que utilice ingentes fondos para la contratación de externos en lugar de invertir en la formación de su propio personal. La oposición laborista se sumó a estas críticas.

Una de las empresas que gestionan los fichajes de estos empleados externos, Hays, es la responsable involuntaria de la filtración del comprometido documento, que remitió adjunto en un correo electrónico a ocho centenares de trabajadores del RBS. En realidad, la firma quería enviar al banco los detalles sobre los horarios de trabajo de los empleados antes del puente del próximo fin de semana en Reino Unido (el lunes 29 es festivo en las islas), pero confundió los documentos. Tras emitir un comunicado de disculpa, Hays se aprestó a subrayar que el texto enviado erróneamente no contenía ningún detalle sobre las cuentas bancarias de la entidad. Esta última cuestión que concierne a la seguridad en la protección de datos es especialmente sensible en el sector, después de que el año pasado el HSBC confirmara que uno de sus empleados sustrajo los detalles personales de unos 24.000 clientes de su banco privado en Suiza.

A pesar de los números rojos registrados por el Royal Bank of Sctoland en el primer semestre del año (en contraste con el balance positivo registrado en 2010), la entidad se ha mostrado convencida de que el proceso de reestructuración en curso permitirá obtener unas ganancias de 275 millones de libras en la segunda mitad, lo que compensaría parcialmente las pérdidas iniciales.

Oficina del Royal Bank en Londres.
Oficina del Royal Bank en Londres.CHRIS RATCLIFFE (BLOOMBERG)

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 25 de agosto de 2011.

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