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Reportaje:Empresas & sectores

Las empresas suben a la 'nube'

Mejor banda ancha y menores costes disparan los servicios en Internet

El cloud computing ha llegado para quedarse. La computación en la nube, o uso de tecnologías de la información vía Internet, se hará dominante en los próximos años, aseguran los expertos. "Es una de las tendencias más fuertes del mercado, un nuevo modo de consumir tecnología", asegura David Negrete, director de productividad de

Microsoft. "Su adopción será general". Ante la urgencia de ahorrar costes y con la mejora de la seguridad de los sistemas y de la banda ancha, las empresas, que hace tres años no querían ni oír hablar de utilizar programas y archivos en servidores de terceros, se están apuntando cada vez más a este modelo. "Entre un 25% y un 35% de las empresas españolas tienen ya algún tipo de aplicaciones en el cloud", apunta Carlos Colell, consejero delegado de

Estos servicios han entrado antes en la vida particular que en la empresarial

"Es una nueva forma de consumir tecnología", dicen desde Microsoft

Softeng.

Las grandes empresas de todo el mundo están empezando a probar alguna de sus modalidades: el SaaS (software como servicio, por sus siglas en inglés), el IaaS (infraestructura) o el PaaS (plataforma). En el primero, el cliente utiliza software y aplicaciones en la nube; en el segundo accede virtualmente a una infraestructura de servidores, y en el tercero, a una plataforma con el fin de desarrollar nuevos productos. En España IBM ha cerrado ya acuerdos para el despliegue del cloud computing con el Banco Pastor, Logisfashion, Arsys o J. García Carrión. Y a escala internacional, con ING, Danona, Panasonic o la OTAN.

La migración hacia la nube se explica por los ahorros que produce y su mayor rapidez de respuesta. "Las empresas no tienen que invertir en comprar y mantener servidores y software, a menudo infrautilizados. Alquilan el servicio y pagan por lo que consumen", explica Negrete. "Los factores económicos, de competencia y tecnológicos harán que pocos se planteen renovar su tecnología con soluciones que no sean cloud", asegura Nieves Franco, directora comercial de Arsys.

Pero no todo son los costes. "La nube permite a las empresas", dice Franco, "ganar en velocidad al implantar proyectos". Colell lo explica así: "Abres una empresa y en horas empiezas a trabajar con servidores y aplicaciones, es automático". Esa elasticidad permite además subir o bajar instantáneamente el uso del servicio. Más decisivo aún, subraya Antonio Raposo, responsable de cloud computing de IBM, es que "el modelo supone una oportunidad para que las empresas transformen sus procesos de negocio".

Las posibilidades de la nube, disponible ya en los años noventa, han crecido al solucionar el problema de la seguridad. "Hasta hace poco", apunta Esther de Nicolás, responsable del área en Hewlett Packard, "las empresas se resistían a llevar sus datos a servidores externos, donde los comparten con otros". Una percepción que ha cambiado porque, según Negrete, "tienes un contrato de confidencialidad, todo está regulado y protegido". La mejora de las tecnologías, "sobre todo de las infraestructuras en Internet", apunta De Nicolás, "ha ayudado a impulsar la nube". Juan Ignacio Sanz, director de infraestructura de

Ibermática, recuerda que "el concepto se manejaba hace 15 años -se llamaba ASP (application service provider)-, y no funcionó porque el ancho de banda era bajo".

"Lo curioso", dice Franco, "es que la nube ha entrado en la vida particular antes que en la empresarial. Un altísimo porcentaje de la población utiliza soluciones en la nube, como correo electrónico o acceso a redes sociales, desde hace tiempo". Una de las pioneras fue Amazon. "Compraron mucha infraestructura, vieron que no la usaban y la pusieron a disposición de sus clientes", dice Jorge Hierro, de Geanet. Lo mismo sucede con Facebook. De hecho, el cloud ya es el segmento de mayor crecimiento de las TIC. "Estimamos", dice Raposo, "que los presupuestos para cloud crezcan un 25% hasta 2015, mientras el negocio total crecerá a un dígito". En IBM valoran este mercado en "68.000 millones este año, para alcanzar los 150.000 millones en cuatro años".

Aun así, las empresas van con cuidado. "De momento, han empezado a colocar en la nube las funciones menos críticas", admite De Nicolás. Las aplicaciones que más se usan son, en la modalidad SaaS, el correo electrónico, la edición de texto, las funciones colaborativas o el almacenamiento de datos. También empieza a utilizarse, en la modalidad IaaS, para aumentar el acceso a infraestructura en picos de trabajo o probar nuevas aplicaciones y tecnologías, con lo que se evita la compra de servidores. Lo difícil es que lo utilicen para aplicaciones más ligadas al negocio como, en el caso de un banco, los sistemas que controlan los cajeros.

Las perspectivas de negocio son amplias. "En IBM hemos elegido el cloud como una de las cuatro áreas de crecimiento", dice Raposo. La empresa, con un amplio catálogo de soluciones en la nube, varios miles de clientes de estos servicios, 11 laboratorios y 5 centros de prestación de servicios en el mundo, acaba de poner en marcha en España una factoría cloud con más de 30 especialistas "para ayudar a las empresas a definir su hoja de ruta en la transición hacia la nube".

Microsoft está entre los líderes, con productos como el Office 365, un paquete SaaS para particulares y empresas, "una solución que permite a una pyme tener acceso desde 5,25 euros al mes a un paquete con correo, chat colaborativo de profesionales o conferencias vía ordenador", afirma Raposo. En el último año, más de 5.000 empresas, principalmente pymes, han empezado a consumir en España algunos de sus servicios en la nube. Y HP, que lleva años trabajando hacia la gran empresa, ha puesto en marcha una estrategia en la nube enfocada, según De Nicolás, "a ayudar a las organizaciones a aprovechar las distintas clases de cloud y seleccionar la plataforma adecuada para su negocio".

España se apunta al modelo

Telefónica ha definido el cloud computing como una de las siete áreas de negocio en las que pretende crecer, integradas en su Unidad de Nuevos Servicios Globales. "Buscamos", dice un portavoz, "cubrir todos los segmentos en un entorno internacional". La compañía ha lanzado ya servicios como el virtual data center o la nube personal. El primero sería un servicio destinado a proveer infraestructura de TIC y telecomunicaciones. El segundo, que ya lleva unos dos años, va dirigido a pymes y particulares. "Les damos a nuestros clientes", explican, "100 gigas en Terabox para que almacenen sus datos en centros de datos de Telefónica". Hasta finales de 2012, la compañía lanzará otras tres ofertas, como un servicio que permitirá a las empresas "acceder a un servicio de pago por uso en múltiples perfiles de usuarios móviles".

La lista de entrantes incluiría a Ibermática, que empezó en nube en 2010 y cuenta ya, según la empresa, "con unos 25 clientes, que generan el 5% de la facturación". O Arsys, una empresa de hosting que apostó por el modelo hace cuatro años, que lanzó en 2009 el primer servidor nube en España y en 2010 amplió su oferta con el Cloudbuilder®, para la gestión del centro de datos virtual de sus clientes. Una progresión imparable y lógica. "Hace un siglo, en EE UU las empresas fabricaban energía; ahora la reciben de fuera. Lo mismo pasará con la tecnología, la recibiremos de la Red", augura Juan Ignacio Sanz, de Ibermática. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de agosto de 2011

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