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La plaga de los incendios forestales

Dos incendios forestales penetran en el casco urbano de Ourense

Un foco originado en el vertedero de Eiroás se adentró en el casco urbano

El fuego estuvo amagando durante más de una semana (cuando empezaron a subir las temperaturas) con acercarse a Ourense. Lo consiguió ayer y se convirtió en el mayor del verano en la provincia. Prácticamente a la misma hora, pasado el mediodía, dos focos sitiaban la ciudad. Uno, en el noroeste, de mayores proporciones, en la parroquia de Vilar de Astrés. El otro, en el noreste, en la localidad de Sabadelle. El fuego de Vilar se originó en el vertedero municipal de Eiroás y se acercó peligrosamente a la perrera. Fuentes de los servicios contraincendios aseguraron a este diario que acudieron a sofocar conatos al mismo punto durante toda la semana. "Estaba visto que había empeño", comentaban ayer algunos brigadistas mientras luchaban aún contra las llamas.

El viento que ayer se desató, las propagó en cuestión de minutos y el potente sol ourensano -la temperatura fue de 35 grados- quedó, hacia las 15 horas, oculto tras una nube que ennegreció la ciudad. Los vecinos de los distintos barrios vieron caer una lluvia de ceniza sobre las calles que dibujaba un paisaje alarmante. Las fotografías, y los comentarios de temor y reprobación por lo ocurrido, ocuparon las redes sociales.

En Vilar de Astrés, las llamas se cebaron con algunos alpendres que almacenaban leña y rodearon varias viviendas, que fueron desalojadas. Seis horas después de iniciarse el foco, los servicios contraincendios aún intentaban aplacar las llamas que habían arrasado ya una vivienda deshabitada en el lugar de A Botica (Santa Ana). "Aquí hay trabajo al menos para una semana", comentaban los brigadistas. Desde Vilar, el fuego realizó un recorrido de al menos dos kilómetros hasta alcanzar el barrio de O Pino, de entrada a la ciudad. A media tarde, las llamas se acercaban ya a varias viviendas, entre ellas la del popular escultor Buciños. El fuego quedaba sin controlar a última hora. Mientras tanto, en Sabadelle -en la localidad de Velle, también en el perímetro rural de la ciudad- otro foco acechaba también a las viviendas. Desde los pisos de la ciudad el panorama era el de un Ourense sitiado por el fuego. El alcalde, Francisco Rodríguez, había instado el día anterior a los ourensanos a que no abusaran del consumo de agua, dado el escaso nivel del Miño en un año especialmente seco. Se daban todas las condiciones para que el amago se convirtiera en el gran fuego del verano.

Un despliegue de hidroaviones, helicópteros, policías autonómicos, locales, guardias civiles y bomberos de Ourense y de ayuntamientos limítrofes formaron un batallón para intentar frenar los dos incendios. La Consellería de Medio Rural declaró, como medida preventiva, fuego de nivel uno, el que se aplica a los incendios con posibilidad de acercarse a zonas habitadas y que requiere la adopción de medidas para la protección de las personas y de viviendas.

Los dos fuegos que acecharon a la ciudad de As Burgas no fueron los únicos registrados ayer en la provincia. Prácticamente a la misma hora en la que éstos comenzaban se iniciaba otro en la parroquia de Vilariño, en Pereiro de Aguiar, que continuaba igualmente activo a última hora de la tarde. A las 16.21 horas otro foco desataba un nuevo incendio forestal en la parroquia de Santa María, en el municipio de Castrelo de Miño, que también seguía activo.

Por otra parte, coincidiendo con el aniversario de los brigadistas muertos en Fornelos el verano pasado, la Xunta hizo pública una investigación de la policía autonómica que determina que el detenido el pasado mes de junio en Negreira (A Coruña) "pudo ser el autor de 12 incendios" en los que ardieron unas 500 hectáreas. La información la ofreció el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, en una visita al municipio de Teo (A Coruña), en la que destacó la labor de investigación "constante" de la policía autonómica, informa Europa Press. En su declaración ante la policía, el detenido se confesó autor del incendio de Monte da Pena que arrasó 3.500 metros cuadrados de monte raso. Ese fuego presentó el mismo modus operandi de otros incendios de la zona. El presunto incendiario ya había sido detenido en 2009 por el mismo motivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de agosto de 2011

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