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Entrevista:HASEN CHALGHUMI | Imán de la mezquita de Drancy | viene de primera página... el veto al 'burka' en Francia

"El 'burka' no tiene derecho a existir"

- Vestir 'burka' en Francia sale caro desde abril. Se castiga con 150 euros. Para el hombre que impone la prenda a una mujer, se prevé hasta un año de cárcel.

Hasen Chalghumi, rector desde hace seis años de la mezquita de Drancy, en las afueras de París, dice que las cosas se han tranquilizado en los últimos meses. "Los moderados hemos vencido", sentencia. Hace poco más de un año copó las portadas de la prensa en Francia al convertirse en el primer imán en defender públicamente la prohibición del velo integral, que entró en vigor esta primavera. Siguieron meses de enfrentamientos con otros colectivos musulmanes en el centro cultural en el que se encuentra la mezquita.

El religioso, amenazado de muerte en varias ocasiones, sigue sin moverse a ninguna parte sin sus dos escoltas. Casado y con seis hijos, nació en Túnez, se formó en Lahore y en Damasco y llegó a Francia a mediados de los noventa. Unos meses después de la entrada en vigor del veto, Chalghumi no ha cambiado de opinión. "Primero, el velo integral no es una obligación religiosa", dice cuando se le pregunta de nuevo por qué se opone al uso del burka.

Está amenazado por defender el veto del velo integral en Francia

Sentado en la mezquita del suburbio norte de París, situada entre un campo de fútbol y un centro comercial, se toma su tiempo y responde con tranquilidad. "En segundo lugar, muestra la imagen oscura del islam, en contradicción con sus valores reales y los de la República. Y mi deber como hombre de fe y como ciudadano es decir que no queremos esa imagen, y por la dignidad y el lugar de la mujer en el islam debo decir que el velo integral no tiene derecho a existir".

Tras meses de debate, el Parlamento francés aprobó el veto al burka en octubre de 2010. La ley, que prohíbe cubrirse el rostro en todo el espacio público, entró en vigor el 11 de abril, tras un periodo dedicado a la pedagogía. El uso de la polémica prenda se castiga con una sanción de 150 euros y/o con un cursillo de ciudadanía. El texto aprobado también prevé una pena de hasta un año de cárcel y 30.000 euros de multa para los hombres que obliguen a una mujer a vestirla, y el doble en caso de imponérsela a una menor de edad.

Para el imán, que asegura que el islam en Francia está amenazado por la intervención de grupos extranjeros como los Hermanos Musulmanes y denuncia la influencia de los salafistas en el país en su libro Pour l'islam de France [Por el islam de Francia], la ley es "también una forma para el Gobierno de mostrar firmeza". Pero lamenta que se haya perdido la oportunidad de acompañarla de la pedagogía necesaria. "Hay que dialogar y recuperar a esas mujeres. Dicen que son 2.000 en Francia, pero en realidad son más y la cifra va aumentado. En general, son mujeres convertidas al islam que quieren ser más papistas que el Papa".

Chalghumi ha sido a menudo criticado por su cercanía al poder. Representantes de grupos musulmanes consideran que está siendo utilizado políticamente en esta polémica del velo integral y denuncian su populismo. Él mismo es consciente de que "hay cierta mala fe por parte de algunos que quieren recuperar los votos del partido de extrema derecha, el Frente Nacional".

De hecho, una vez pasada la ley, y tras la mediatización de las primeras multadas por llevar la polémica prenda, el tema ha desaparecido por completo del debate público. Pero Chalghumi advierte que volverá, y de nuevo por motivos políticos. "Las elecciones presidenciales de 2012 serán sobre el islam", aventura. "Marine Le Pen [la candidata del Frente Nacional] se focaliza en los inmigrantes y en el islam".

El rector de la mezquita de Drancy considera, pese a todo, que "el islam no es tabú". "Hay que hablar respectando unos límites", dice. Él mismo ha hecho un llamamiento a la celebración de unas jornadas de diálogo en las que participen todos los partidos políticos y todas las tendencias religiosas. En Francia se calcula que hay entre cinco y seis millones de musulmanes. "Necesitan lugares de rezo dignos, zonas musulmanas en los cementerios, está el tema de la carne halal, de la formación de los imanes... Hay que hablar para proponer soluciones".

Su objetivo es llegar a un "islam moderado, sin injerencia extranjera, sin políticos que manipulen los lugares de rezo y con imanes formados aquí".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de agosto de 2011