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El cambio del PSC sobre la 'ley ómnibus' desconcierta a diputados y militantes

La aparición de Nadal con Pujol provoca malestar en sectores socialistas

De la oposición frontal a la escenificación del pacto. El cambio de postura del PSC con la ley ómnibus ha provocado desconcierto en algunos diputados del grupo parlamentario y sectores de la militancia, que no entienden que los socialistas se avengan a negociar unas reformas que desmantelan parte de la obra de gobierno de los dos tripartitos. La manifestación de ese viraje ideológico se produjo el martes, cuando Joaquim Nadal, presidente del grupo parlamentario del PSC, posó junto a Oriol Pujol, secretario general adjunto de Convergència, para anunciar que los socialistas no presentarían la enmienda a la totalidad que habían anunciado apenas dos semanas antes.

Esa foto tampoco ha sentado nada bien a algunos diputados de la bancada socialista, porque no simbolizaba ningún logro político, solo la decisión del PSC de facilitar la tramitación de unas leyes que, por ejemplo, suponen un gran retroceso en las políticas de acceso a la vivienda. De ahí que esos sectores socialistas entiendan que la imagen de Nadal y Pujol fue un triunfo que el PSC regaló a CiU para que mitigara el pacto con el PP de Alicia Sánchez-Camacho en los presupuestos de este año,

"Estábamos en un mar de dudas, que no de reproches", explica un diputado

Un diputado del PSC que reclama el anonimato explica que el grupo parlamentario se debatió hace tres semanas entre la oposición frontal a la ley ómnibus, que introduce cambios en unas 80 leyes, y tantear a CiU. "Al final se optó por abrir la puerta para negociar. Hemos apostado por el peix al cove, pero estábamos inmersos en un mar de dudas, que no de reproches", explica. El diputado Celestino Corbacho señala: "Hemos de estar abiertos a la negociación y ya veremos cuál es nuestra posición final. Tenemos predisposición al pacto, pero nuestro voto a favor de la tramitación de la ley no prejuzga nada".

El argumentario socialista es que la ley inicial se ha desglosado en tres, más otras dos referidas a los medios de comunicación de la Generalitat y el urbanismo. Pero esos planteamientos resultan incomprensibles en algunas agrupaciones socialistas, donde se reprocha el colaboracionismo con CiU en facilitar el trámite parlamentario sin ninguna garantía de que se atenderán los planteamientos socialistas. También se recuerda la carta a la militancia que en su día envió el primer secretario del partido, José Montilla, en la que se decía que la ley ómnibus suponía un ataque a la "arquitectura social" de Cataluña. Nada ha cambiado desde entonces de manera sustancial en los tres proyectos de ley en que ha acabado troceada.

Tal como sucedió el miércoles, el Parlament rechazó ayer la enmienda a la totalidad de Iniciativa-Esquerra Unida a los dos proyectos de ley que faltaban: el de agilidad y reestructuración administrativa, y el de promoción de la actividad económica, que también fue cuestionado en su integridad por ERC. Este último flexibiliza el procedimiento para obtener licencias medioambientales y modifica la Ley del Turismo para desregular los apartamentos turísticos, cuya proliferación quedaba limitada hasta ahora por la Ley de Vivienda. El líder de Esquerra, Joan Puigcercós, lamentó que con estas leyes se desregule el parque público de viviendas y que se permita que lo gestionen las empresas promotoras. Por eso vaticinó que se reproducirán los conflictos con los apartamentos turísticos y que se perjudicará al comercio urbano.

La diputada de ICV-EUiA Laura Massana preguntó si "es posible conocer lo que (el PSC) ha pactado", puesto que "cada uno valora a su manera el alcance de estas leyes", y aseguró que el proyecto supone "una involución, sobre todo en lo que refiere a la disminución de los requisitos medioambientales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de julio de 2011