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Cambio de ciclo en Confebask

Miguel Lazpiur deja paso después de seis años a Miguel Ángel Lujua al frente de la patronal - Será el primer presidente con un perfil más gestor que industrial

Toca cambio de ciclo en la política, en la economía, en los mercados, en las relaciones laborales y esta semana, también en Confebask. Después de una dura pelea cara a cara con una de las crisis más duras, globales e inquietantes de la historia, el próximo cuatrienio va a ser el del despegue de la economía vasca, el de la recuperación del tejido industrial y el de la lenta senda de la creación de empleo.

Hasta 2007, pese a la lucha contra el terrorismo de ETA que tenía a los empresarios en el punto de mira como objetivos prioritarios y a la resistencia política que ejercieron contra el soberanismo del ex lehendakari Juan José Ibarretxe, la patronal vasca disfrutó de unos crecimientos de los beneficios de casi dos dígitos. Ahora toca la austeridad y el trabajo a destajo para arañar unas décimas de crecimiento en cada fabrica, lograr una venta más, para salir de los números rojos.

Le toca gestionar la recuperación de los mercados y relanzar la productividad

Lujua va a poder centrarse en todas las tareas sin el lastre directo de ETA

Miguel Angel Lujua, (Sestao, 1952) se va a convertir el miércoles en el nuevo piloto de la nave patronal en esa coyuntura. A Lujua, el quinto presidente que ha tenido Confebask, le va a tocar gestionar la recuperación de los mercados, rehacer la confianza con la fuerza de trabajo, y relanzar la productividad y la flexibilidad, tanto interna -de las plantillas- como del tiempo de trabajo. Un papel complicado teniendo en cuenta que la brecha social que ha abierto el paro con 50.000 personas en Euskadi y que ha elevado sustancialmente el nivel de desconfianza entre patrones y empleados, está empezando a destruir los puentes entre unos y otros.

La constatación social de que la fuerza de trabajo se está convirtiendo en moneda de cambio y en la pagana de una crisis global creada y alimentada por especuladores e ingenieros financieros, está contribuyendo a alimentar los recelos. El resultado de la negociación del convenio que afrontan ahora la multinacional Daimler Benz y su plantilla de Vitoria va a marcar en cierta manera el devenir de la negociación colectiva en Euskadi, al incorporar todos esos elementos que demanda la patronal para acercar la producción a los ritmos de la demanda.

Quizás, el perfil de Lujua como gestor de grandes plantillas y su larga experiencia al frente de diversos departamentos de recursos humanos en empresas grandes, puede ayudarle en el complicado mundo de la negociación colectiva que va a tener que afrontar a partir de ahora. Más aún cuando la última reforma acometida por el Gobierno sigue sin proporcionarles toda la munición que demandaban para flexibilizar más las relaciones laborales.

Hasta 1982, Lujua desempeñó la máxima responsabilidad en la Dirección de Recursos Humanos de Nervacero SA. Durante siete años, hasta 1998, se responsabilizó del Área de Recursos Humanos en Altos Hornos de Vizcaya (AHV)-Aceralia, una de las integrantes de la actual Arcelor. En esa compañía puso en marcha el acuerdo social que permitió la movilidad de todos los excedentes a las diferentes plantas del Grupo, ubicadas en Sestao (ACB), Etxebarri, Lesaka y Asturias, tras el cierre de AHV en 1994.

Pero ese frente no va a ser el único. El nuevo mapa político también va a jugar un papel especial en la nueva etapa de Confebask. Las elecciones del pasado mayo han dejado un panorama foral especialmente fragmentado con tres diputados generales de diferentes formaciones políticas en cada provincia, y diferentes a su vez del inquilino de la Lehendakaritza, el socialista Patxi López.

Lujua va a tener que afrontaren el contexto de una situación política complicada, la anunciada reforma fiscal que quiere impulsar el lehendakari con el inicio del nuevo curso, sobre la base de corregir el desequilibrio de tributaciones que se producen entre los asalariados, -con escasa o nula capacidad defraudadora-, y quienes obtienen sus ingresos por otros medios, (rentas no retenidas) que es donde se esconden las principales bolsas de fraude. Ello implicará una revisión a fondo del Impuesto de Sociedades, pese a la oposición a encarecerlo, -aunque sea a base de revisar las deduccciones-, del PNV en Vizcaya y del PP en Álava.

En ese debate que se producirá primero en el Parlamento vasco durante el debate de política general de septiembre y después en el Organo de Coordinación Tributaria -en el que se sientan las diputaciones y el Gobierno-, la patronal sigue exigiendo un progresivo abaratamiento de la presión fiscal.

Y eso que en Euskadi el tipo general ya es más bajo que en el resto de España, y que las deducciones propias merman aun más su capacidad recaudatoria en beneficio del empresariado.

La mejor parte del complicado panorama es que Lujua va a poder centrarse en todas esas tareas sin el lastre directo -aunque todavían no haya abandonado las armas- de ETA que han sufrido sus antecesores en el cargo. Una razón más para lograr nuevos exitos en la asignatura pendiente de la empresa vasca, de acometer procesos de fusión y concentración para ganar tamaño y capacidad exportadora.

El final de un polémico relevo

Miguel Ángel Lujua Murga, licenciado en Ciencias Económicas por la Facultad de Sarriko, va a auparse a la presidencia de la patronal vasca después de un polémico proceso de designación.

La resistencia del presidente de Cebek, José Maria Vázquez Eguskiza a ceder el puesto -después de casi una década esperando para lograrlo-, abrió una batalla en la que finalmente Lujua, como candidato propuesto por la cupula de Cebek, venció a José Javier Arteche para dirigir los destinos de la patronal.

La trayectoria de Lujua en los últimos treinta años ha estado ligada a la mejora de la eficacia de varias empresas, a través de la gestión de los equipos y de las personas que han trabajado bajo su responsabilidad. En la actualidad es Director General de Mutualia, cargo que ocupa desde su creación, en 2006, fruto de la integración de Mutua Vizcaya Industrial, La Previsora y Pakea.

En este periodo ha sido el responsable directo del cambio organizativo y de la integración llevada a cabo para conseguir el éxito de la unificación de las tres mutuas territoriales. Una fusión que le avala para impulsar procesos similares en la industria vasca.

Pero sus inicios profesionales hasta 1998, estuvieron vinculados a la metalurgia y a la siderurgia como responsable de recursos humanos de Nervacero y Aceralia. Además de pertenecer a la dirección de Cebek, es miembro del máximo órgano de gobierno de Innobasque y, desde enero de 2011, es Presidente de Euskalit (Fundación Vasca para la Excelencia). Un perfil más de gestor que industrial, frente a la tradición de sus predecesores, pero que está bien visto en el entramado institucional vasco.

Los presidentes

- José María Vizcaíno. El primer presidente de Confebask hasta 1992-diez años- nació en San Sebastián en 1942 y murió en 2005. Dio la cara por la patronal en pleno cambio económico y social.

- Baltasar Errazti. Ocupó el cargo entre 1992 y 1998 en un periodo de fuerte presión terrorista sobre el empresariado.

- Román Knörr. Ocupó el cargo dos mandatos, entre 1998 y 2005, por Álava. Se enfrentó a Ibarretxe por el plan soberanista.

- Miguel Lazpiur. Fue elegido en 2005 con el apoyo de las tres territoriales, pero con la oposición inicial de Cebek. Ha bregado con la mayor crisis global conocida

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 2011

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