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Reportaje:

Haití, el hospital de la confusión

Incertidumbres, denuncias y ambigüedades salpican al mayor proyecto de la cooperación valenciana

¿Es posible que el encargado de llevar a término el proyecto de cooperación más ambicioso de la Generalitat, la construcción de un hospital en Haití, se equivoque en el presupuesto de la obra en un millón de euros? ¿Que no sepa el coste del proyecto y se contradiga en el plazo de unas horas? Por extraño que parezca, la respuesta a todas estas preguntas es afirmativa. Y esta sorprendente confusión no es más que el último episodio de una iniciativa marcada por sus claroscuros.

Hace dos semanas, el responsable de la ONG Esperanza sin Fronteras (ESF), Fernando Darder, compareció ante la prensa para dar los detalles de la iniciativa de cooperación al desarrollo más cara que ha impulsado nunca la Generalitat y que ha encargado a esta entidad humanitaria: la construcción de un hospital en la localidad haitiana de Belle-Anse.

El 27 de junio, ESF dijo que el proyecto costaba cuatro millones de euros

Dos días después, la ONG admitió que costaba cinco, un millón más

ESF figura en una denuncia presentada ante anticorrupción

La oposición ha denunciado la falta de confianza que inspira la entidad

Darder convocó a los medios el lunes 27 de junio en el despacho de la modesta sede de ESF en Valencia. A su derecha, en la pared colgaban fotografías de Ernesto Che Guevara, Albert Einstein, un dibujo de Tintín y un crucifijo. El presidente de la ONG explicó que contaba para el proyecto (dividido en tres lotes: construcción del hospital equipamiento y reforma de una posta sanitaria) con una subvención de cuatro millones de euros del Gobierno valenciano y que ESF tenía otro millón destinado a su mantenimiento durante 30 meses aportados por una entidad católica estadounidense de la que prefirió no dar el nombre "por motivos de confidencialidad".

El día siguiente, el martes, este diario se puso en contacto con la empresa a quien ESF ha subcontratado el proyecto, AceroHomes, con sede social en Panamá. Alfredo Rodríguez, director ejecutivo de la firma, respondió mediante mensaje electrónico que el presupuesto total de la obra eran siete millones de dólares, es decir, casi cinco millones de euros. Todos ellos para la construcción.

El miércoles por la mañana, Fernando Darder, en una llamada a este diario desmintió esta información e insistió en su versión del lunes: la obra cuesta cuatro millones de euros. "Se deben haber confundido con presupuestos anteriores", explicó. "El millón que tenemos que aportar nosotros irá destinado a poner en marcha el centro, a mantenimiento", inistió.

Ante esta discrepancia en las cifras, este diario contactó ese mismo miércoles 29 con la consejería de Justicia y Bienestar Social para preguntar por el valor total de la obra. Horas más tarde, tras recibir una llamada de este departamento, Darder volvió a contactar con EL PAÍS. El presupuesto ya no eran cuatro sino cinco millones de euros. "Ha habido un error, lo siento, estoy algo sobrepasado", explicó. "Nuestro millón irá directo a la construcción del hospital".

Poco después, ese mismo día, fuentes oficiales de Justicia y Bienestar Social confirmaron a este diario la versión del gerente de AceroHomes que primero desmitió Darder y que acabó por reconocer. El coste total de los tres lotes del proyecto asciende a 5.013.450,69 euros, de los que cuatro millones se financiaran con la subvención que aportará la Generalitat y que debe plasmar en los presupuestos para el año que viene. "Las otras aportaciones suman 1.013.450,69 euros, cantidades comprometidas por la asociación Esperanza Sin Fronteras según lo relacionado en el anexo IV de la orden 7/2011 cuya procedencia es [la entidad] American Hope and Merci Found y la propia asociación". Estas cifras sí respondían a los requisitos de la subvención del proyecto, que fija una contribución del 80% del Gobierno valenciano y un 20% a la organización beneficiaria de las ayudas.

La información aportada por la consejería que dirige Jorge Cabré no solo aclaraba finalmente el coste del proyecto y el destino del millón de euros responsabilidad de ESF. También arrojaba luz sobre otra cuestión: el mantenimiento del centro. Justicia y Bienestar Social añadió en sus explicaciones que existe un memorando de entendimiento entre la Generalitat y la república de Haití firmado entre el exconsejero de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, y el ministro de Sanidad del país caribeño que prevé "la ejecución de la fase II [del hospital] en la que el centro estará funcionando 30 meses [bajo administración valenciana] hasta su donación al sistema nacional de salud". Este periodo, con un coste estimado de 2,5 millones de euros a juicio de Fernando Darder, "se resolverá igual que la fase I [construcción y equipamiento], esto es por convocatoria pública", según las mismas fuentes, que añadieron que la licitación de esta segunda etapa "tendrá que ser estudiada en los próximos años en la elaboración de los presupuestos de la Generalitat".

De acuerdo con esta información, el coste total que supondrá a las arcas públicas el hospital serán seis millones de euros (cuatro de construcción y dos de mantenimiento, ya que el 20% restante corresponde a la entidad beneficiaria de la licitación).

El hospital es la forma en la que finalmente ha cristalizado la decisión de la Generalitat de acudir en ayuda de Haití tras el trágico terremoto que sufrió en enero de 2010. La idea inicial fue levantar una pequeña ciudad llamada Valencia con un presupuesto de seis millones de euros. Este proyecto se cambió por la construcción de un hospital que se encargó inicialmente a la ONG Fundación Solidaridad Hemisferio (por entonces denominada Entre Pueblos). Tanto esta entidad como ESF están incluidas en una denuncia presentada ante la Fiscalía Anticorrupción por las diputadas Clara Tirado (PSPV) y Mireia Mollà (Compromís) por la presunta existencia de una trama de desvío de los fondos de cooperación gestionados por la Generalitat.

Finalmente, Blasco decidió sacar a concurso la construcción del hospital, una convocatoria que ha ganado ESF. Hasta la llegada de Blasco a Solidaridad, ESF había obtenido 38.091 euros en fondos de la Generalitat para proyectos de cooperación. Tras el aterrizaje del actual portavoz del grupo popular en el departamento, la ONG recibió 854.051 euros.

A pesar de no encargar el hospital a Hemisferio, la extinta consejería entregó 177.779,19 euros de las aportaciones solidarias de los valencianos destinadas a Haití a esta entidad para gestionar los trabajos previos de construcción del hospital y actuar como supervisora (oficina técnica de cooperación) de las obras del centro, según ha explicado Darder.

Tanto el PSPV como Compromís y Esquerra Unida han reclamado a la Generalitat que no cuente con ESF para la construcción del hospital por su implicación en la presunta trama investigada por Anticorrupción y la falta de confianza que inspira esta entidad.

Un "excelente proyecto"

Tanto el responsable de Esperanza sin Fronteras (ESF), Fernando Darder, como la desaperecida consejería de Solidaridad y Ciudadanía han defendido la idoneidad de la ONG para sacar adelante la construcción del hospital. Incluso a pesar de que ESF dejara el pasado mes de enero el campo de refugiados que gestionaba en Haití al quedarse sin fondos para seguir adelante.

El departamento que dirigía Blasco explicó recientemente que esta circunstancia "ha afectado a decenas de ONG como consecuencia de las condiciones propias de un país que ha sufrido una de las catástrofes humanitarias de los últimos años". ESF "que tiene experiencia en Haití entre otros países de pobreza extrema cumple todos los requisitos que exigía la convocatoria pública, y por ello y por ser un excelente proyecto ha sido seleccionada".

Darder justificó su salida de Haití por el hecho de haber tenido que asumir la manutención de una cifra de personas muy superior a la prevista inicialmente, para lo que no que no tenía recursos suficientes. La entidad "contó con las aportaciones iniciales de diferentes donantes que permitieron la creación del campo y su puesta en marcha, organización y funcionamiento", explicó ESF en un comunicado. "Pasado un tiempo y ante la imposibilidad de obtener más fondos, ESF entregó la responsabilidad de atender el campo de refugiados en el que sobreviven más de 2.000 personas a la organización internacional Wolrd Visión, con la que llegó a un acuerdo para la prestación de dicho servicio de apoyo a los afectados por la catástrofe".

La entidad destaca que es una ONG "con una trayectoria de 30 años" que "ha realizado 35 proyectos de cooperación al desarrollo en varios países del mundo" y que está especializada "en atender situaciones de emergencia tras catástrofes naturales". Además, destaca que su presidente "es un reconocido cooperante que recibió en el 2007 el premio Tierno Galván de solidaridad y en 2009 "la medalla Unesco por la paz y la cooperación". Un año antes, la Diputación de Castellón apoyó una propuesta para que concedieran a Darder el premio Príncipe de Asturias de la Concordia. La candidatura la impulsó ESF.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de julio de 2011

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