Una familia pide escolarizar a un niño enfermo en un curso anterior

David es un niño de cuatro años con una dolencia genética englobada en las denominadas enfermedades raras y, según relata su padre, Domingo Fernández, padece "un retraso del crecimiento" que le provoca dificultades para hablar y caminar. Es por ello que Fernández ha pedido sin éxito a la Consellería de Educación que permita escolarizar a David en tercero de Educación Infantil, es decir, con niños un año menores que él, pero su solicitud, dice, ha sido rechazada.

"He hecho varios recursos al jefe territorial de Educación, al director general de Educación y al conselleiro. Todo son buenas palabras, pero hechos concretos ninguno", se queja el padre de David. "La última carta de Santiago fue que no se podía porque había que haber hecho algún trámite cuando el niño tenía tres años, trámites que ellos no me indicaron".

Domingo Fernández señala que su hijo "no se maneja solo, hay que agarrarle de la mano para que ande". "Tiene una serie de condicionantes, los suficientes, para que esté con los de menor edad", reclama. El padre del pequeño anuncia que agotará los recursos administrativos y que "si hace falta" acudirá a los tribunales. "No es culpa nuestra no haber hecho las cosas bien; nosotros el año pasado ya empezamos a hacer los trámites lo que pasa que nos dijeron que había que esperar un año", recuerda. Según Fernández, lo que acordó con Educación fue esperar a que el niño tuviera cuatro años para solicitarle después una plaza en el nivel de tres años.

Apoyo del centro

El padre del pequeño asegura que tanto la directora del colegio donde le han dado plaza para cuarto de Infantil -el CEIP Illa Verde de Lugo- como la educadora le apoyan en sus demandas. "Ven que el niño con los que mejor estaría es con los [pequeños] que tienen tres años. No sé por qué decisión de Educación se dice que tiene que estar con los de su edad. La ley también dice que hay que adecuar la educación a las necesidades personales de cada alumno", esgrime el progenitor de David.

En la guardería, subraya Domingo Fernández, su hijo no estaba con niños de su edad: "Estaba con los que empezaban a moverse, a gatear por el suelo porque es con los que podía aprender más. Ni siquiera en la guardería yo quería que lo pusiesen con los niños de tres años cuando él tenía esa edad", repasa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de julio de 2011.

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