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Reportaje:

La luz de Asunción Balaguer

Cádiz acoge el rodaje de 'Una mujer sin sombra', sobre la viuda de Paco Rabal

En esta mañana soleada la luz de la bahía gaditana encuentra el refuerzo de la extraordinaria luminosidad de Asunción Balaguer. La actriz sonríe e irradia alegría mientras navega en el Vaporcito de El Puerto y saluda a quienes le saludan. Cádiz acoge el rodaje de Una mujer sin sombra, un documental de Javier Espada, que repasa la trayectoria de la viuda de Paco Rabal. Una mujer que entregó su carrera pero que, tras la muerte de su marido, retomó los escenarios con una fuerza inconmensurable. Ahora su vida, aunque siempre lo ha sido, ya es oficialmente una vida "de película".

Cádiz es el principio y el final del documental. Una actriz a la que iluminan los focos del teatro gaditano sobre el escenario en el que se sustentan sus 85 años. Y es también el mar donde se sumerge vestida de blanco, en la punta del Boquerón, como el baño purificador que necesita para desnudar su alma. Javier Espada, experto conocedor de Luis Buñuel, había conocido a Asunción cuando Paco Rabal todavía vivía. Tras su muerte, siguió visitándola en casa y ella le narraba las historias de su marido y las suyas propias. Supo entonces que en esos relatos había una película. La cámara sigue a Balaguer en todas sus aristas, la más íntima, en casa con su familia; y también en el lugar donde más se le conoce, el teatro y los estrenos, rodeada de flashes y aplausos.

El documental de Javier Espada retrata la vida "de película" de la actriz

A sus 85 años, ha vuelto a los escenarios con la obra 'El pisito'

El guión de la película destaca que el primer recuerdo de la actriz llega a través de una ventana: los carruajes y soldados republicanos huyendo hacia Francia en 1939 desde su Manresa natal. Ahora su ventana es otra. Es la ventana del camerino, desde donde observa la cola que forma el público para asistir a El pisito, una de las obras que conserva en cartel. El documental es un viaje por todos estos recuerdos cargados de protagonistas de alto nivel como el propio Paco Rabal, Luis Buñuel, Picasso o Rafael Alberti.

Y es por Alberti y por la luz de la bahía gaditana por lo que la película ha terminado recalando en Cádiz. También por el consejo del director de fotografía, Pedro Sara, gran conocedor de la realidad de esta provincia. La cámara retrata el Teatro Falla, el Campo del Sur, la playa de la Caleta, El Puerto de Santa María, el Vaporcito y la punta del Boquerón en San Fernando. "Conocimos a Alberti en Italia y él siempre le pedía a Paco que le contara cosas de España. No hay nada más duro que te echen de tu tierra. Y lo que le contaba Paco le daba aliento", cuenta Asunción Balaguer emocionada.

Alberti regresó a su Puerto de Santa María y ella y su marido fueron a verle en varias ocasiones. "Decía que la felicidad era eso, comerse sus viandas junto al mar. Se lo pasaban muy bien. Paco y Rafael cantaban carnaval y se reían mucho con las letras más verdes. Eran como niños". Cada relato de la actriz destila tanta felicidad que contagia su sonrisa. Las vinculaciones gaditanas de Balaguer se resumen en versos aprendidos de Alberti, recitados en la orilla y la difusión de una lección que ella aprendió con esta brisa marinera. "La vida hay que verla con alegría, hay que buscar la risa".

La película se compone de los recuerdos de la actriz. Y también del testimonio de muchos de sus parientes más directos, sus hijos o sus nietos, como Liberto Rabal, que ve a su abuela como maestra y compañera de oficio. También hay muchos actores y actrices que saludan con emoción la oportunidad de destacar la profesionalidad y vitalidad de la actriz. Ahí está Pilar Bardem, con quien comparte confidencias. "Muchas mujeres iban a ver a Paco para verle las piernas", cuenta Asunción entre risas. "Es que estaba muy bueno", le da la razón Bardem. Sancho Gracia la anima a seguir trabajando siempre. "No voy a dejarlo mientras pueda", contesta. También están los compañeros de sus últimos trabajos. Pepe Viyuela, con quien comparte escenario en El pisito, se deshace en elogios hacia ella. "Eres la adolescente con más primaveras. Por ti no ha pasado ningún invierno".

Los otros recuerdos los cuenta ella ante la cámara con un retrato en blanco y negro de su marido al lado, luciendo apuesto, con una perilla forzada del guión de alguna de sus películas. Es un repaso a su carrera, a su vida, a su memoria, a su marido. En la película alguna compañera como Maite Blasco le recuerda que ella hacía al principio papeles más importantes que Paco Rabal. "Sí pero se fijaban en él", asume Balaguer con modestia. La extraordinaria luz de la actriz ha borrado todas sus sombras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de julio de 2011