Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

Prosegur tiene un plan

El grupo de seguridad quiere crecer con nuevas adquisiciones en más mercados

A Prosegur, la crisis ni le ha rozado. Como por arte de magia, logró que su cifra de negocios entre 2007 y 2010 creciera un asombroso 40%, un resultado derivado de su exitosa apuesta por Latinoamérica, donde duplicó sus ventas en esos cuatro años, desde 630 hasta 1.262 millones de euros. Esta singular resiliencia convirtió al tercer grupo mundial de seguridad en uno de los milagros de la Bolsa española. Mientras casi todos los valores perdían entre el 50% y el 70% de su valor, Prosegur protagonizaba una escala meteórica que llevó sus acciones desde los 20 euros de marzo de 2009 a los 47 de octubre del año pasado.

Esta remontada se cortó en seco después de que los inversores detectaran un freno en las espectaculares cifras de crecimiento de trimestres anteriores. Y prosiguió este año al confirmarse unos resultados en el primer trimestre que fueron buenos, pero no tanto como los habituales. Después de crecer el 17,1% entre enero y marzo de 2010, este año la facturación de Prosegur se incrementó solo un 8,6%, hasta los 643 millones de euros. En Europa bajó el 1,2% (frente al 3% de subida del año pasado). Incluso en Latinoamérica solo creció un 19,8% (36,1%). Algo similar le pasó a la rentabilidad. El EBITDA, que en 2010 subió un 17,7% en el primer trimestre, no creció más que un 4,4% en el mismo periodo de este año. En Prosegur explican esta frenada por el menor ritmo de compras de empresas, el menor crecimiento en Latinoamérica y la mala situación en España. Pero quitan hierro al asunto y señalan que las cifras se equilibrarán a lo largo del año, según se trasladen los aumentos de precios a los clientes. "Es cierto que el año pasado solo compramos cuatro empresas", apuntan, "porque optamos por consolidar dos importantes adquisiciones anteriores, una en Brasil, que nos dio el liderazgo en el interior del país, y otra en Perú, y preparar la casa para la siguiente fase de expansión".

La compañía ha decidido seguir apostando fuerte por América Latina

Inversores y analistas han interpretado, sin embargo, que el grupo habría completado su ciclo de crecimiento y castigaron al valor con un recorte del 19% desde octubre de 2010. La casi totalidad de las recomendaciones actuales son mantener o vender. Credit Suisse apunta que el crecimiento en Latinoamérica se está ralentizando, y que en Europa está bajando en lugar de estabilizarse, que sería lo esperado. Y sus especialistas dudan de que el grupo "logre volver al crecimiento de dos dígitos en Brasil". Pese a ello, en Prosegur consideran que la fórmula que los ha llevado al éxito hasta ahora seguirá proporcionándoles fuertes ventajas competitivas en el mundo. "Es un modelo probado con el que queremos convertirnos en configuradores del sector a nivel mundial".

La empresa ultima un ambicioso plan estratégico para el periodo 2012-2014 que presentará a finales de año y que pasa, explican, "por seguir con el crecimiento (orgánico y vía compras), reforzar el liderazgo en Latinoamérica y ampliarnos a nuevos mercados". Prosegur ha llevado a cabo un estudio exhaustivo de cerca de 30 mercados en el mundo, en especial EE UU, Asia, Europa del Este y nuevos países en Latinoamérica. Aun cuando considera EE UU -en el que están ya todos los grandes del mundo, desde Securitas hasta G4S- muy interesante, no parece que Prosegur vaya a desembarcar allí en breve debido a que es un mercado muy competitivo y con márgenes bajos. Se diría que la empresa prioriza Asia, donde acaba de hacer sendas adquisiciones, en Singapur e India. Es un mercado, apuntan, que está despuntando, como España en los ochenta: "En China, las primeras licencias las han dado en noviembre".

Su núcleo de expansión seguirá siendo Latinoamérica, que ya superó a Europa en ventas en el primer trimestre (333 contra 310 millones de euros). Prosegur seguirá apostando por Brasil, donde son los más grandes, y México, donde su tamaño es reducido. Además de reforzar en Europa. En Rumanía, donde llevan varios años, han tomado el control hace poco, "por lo que estamos realmente empezando". Y en Francia, donde el año pasado creció un 18% (hasta los 156 millones de euros), seguirán haciendo adquisiciones. España, que en 2010 aumentó apenas el 1,2% y es el primer mercado de Prosegur, con 975 millones de euros (38%), seguirá siendo vital pese a la caída del primer trimestre. No hay reestructuraciones en perspectiva, aseguran.

El nuevo ciclo de expansión exigirá un aumento de la deuda, ahora en 184 millones de euros. "Acabamos de suscribir un crédito sindicado de 450 millones", comentan en la empresa, "lo que nos permitirá abordar compras de mayor tamaño". Hasta ahora, las adquisiciones de Prosegur no han resultado caras. Las 20 hechas entre 2008 y 2009 costaron 150 millones de euros. Para el caso de que se presente una oportunidad de calado, el grupo estaría dispuesto a llegar a un endeudamiento de 1.000 millones. "Hemos calculado nuestra frontera, para estar cómodos, en el 2,5% de deuda sobre EBITDA. Ahora estamos en el 0,3%", explican.

En JP Morgan temen, sin embargo, que Prosegur pueda pagar precios excesivos, ya que Securitas y G4S también están buscando objetivos. De todos modos, en la empresa advierten de que "no hay que esperar del plan estratégico repuntes espectaculares de nuestro crecimiento. Aquí crecemos gradualmente y con las miras puestas en el largo plazo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de junio de 2011