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La nueva ley de montes reducirá la distancia de seguridad antiincendios

Los núcleos de población podrán estar a 30 metros de las masas arbóreas

Tras una de las peores olas de incendios que sufrió Galicia, el bipartito estableció por primera vez en 2007 unas distancias de seguridad mínimas entre las viviendas y las masas forestales. Este perímetro que se fijó entonces es "excesivo", en opinión del conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, quien afirma que no se cumple. Tras el Consello de la Xunta de ayer, presentó la que será la primera ley de montes de la autonomía que, entre otras medidas, acortará esta distancia.

Hasta ahora, con la regulación de la ley de incendios en vigor, hay un margen de 100 metros alrededor de las viviendas en los que es obligatorio el desbroce y 50 en los que no puede haber especies arbóreas pirófitas -que propagan con facilidad el fuego-, tales como pinos y acacias. Según el borrador que presentó ayer Juárez, los 100 metros pasarán a ser 50 y el límite de 50 se recortará hasta 30. "Los técnicos nos advirtieron de que era un espacio demasiado grande. Con su reducción pretendemos favorecer el cumplimiento de la norma y establecer una regulación más realista", explicó el conselleiro.

Estará prohibido segregar parcelas forestales de menos de 15 hectáreas

En palabras del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, la ley tiene un triple objetivo: "La concienciación social sobre la importancia de los montes y la trascendencia de su ordenación, la regulación de los usos forestales para hacerlo rentable y la lucha contra el minifundismo".

Con este último objetivo, se fomentarán las agrupaciones de propietarios forestales voluntarias, y se "limitará" la opción de dividir propiedades. En adelante, estará prohibido segregar parcelas forestales inferiores a 15 hectáreas.

El Ejecutivo pretende también frenar el despoblamiento de las zonas rurales gracias a uno de los principales sectores de Galicia. Según Feijóo, la ley afecta al ámbito ambiental, ya que dos tercios de la superficie gallega son monte; al social, puesto que crea 26.000 puestos de trabajo directos y 50.000 indirectos y al económico: representa un 3,5% del PIB gallego. "Es inaplazable la ordenación, que responde al reto de consolidar el liderazgo forestal de Galicia, sacando el máximo partido económico y social", dijo Feijóo. La cantidad de madera que se produce en la comunidad es igual a la de todo el Reino Unido o la suma de Italia y Bélgica, según señaló el presidente, que hizo hincapié en que es la primera ley de montes de la historia de la autonomía -el bipartito estuvo a punto de aprobar una que fue tomada en consideración por el Consello Económico e Social, pero no le dio tiempo a hacerlo-.

"La norma pretende dar un marco jurídico estable para el desarrollo del sector. Va a unir en una norma disposiciones que estaban confusas y dispersas. Pone el acento en la ordenación, planificación, desarrollo sostenible del sector, que sirve para llegar a certificación de nuestros productos, que es una cuestión fundamental para el mercado", añadió Juárez.

La ley estipulará que, en los montes públicos y vecinales en mancomún, al menos el 40% de los aprovechamientos deberá revertir en la mejora de los propios montes, un porcentaje que se elevará 100% en el caso de que estos sean generados a causa de un incendio forestal.

También se regularán los usos forestales, ya sea de madera, pastos o frutos, y se contribuirá a "consolidar la gestión forestal sostenible de los montes, lo que pasa por la certificación de madera y por la certificación forestal para ganar valor añadido". Se establecerá que en terrenos afectados por incendios forestales no se podrá producir un cambio de uso en un período de 30 años.

La norma pretende, además, según explicó Juárez, facilitar el procedimiento de control de las reses mostrencas, compatibilizar los intereses de las explotaciones agrarias que necesitan mayor base territorial con los usos forestales y mantener las especies arbóreas, "especialmente las autóctonas".

El borrador que fue presentado en el Consello de la Xunta de ayer será ahora discutido con el sector y después, "ampliamente" con los grupos políticos del Parlamento, explicó el conselleiro, quien aseguró que en su departamento han intentado aunar la sensibilidad forestal con la agrícola para conformar "un marco jurídico estable" que perdure en el tiempo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de junio de 2011